martes, 20 de octubre de 2015

Cuidados del pelo recién decolorado


La decoloración es el proceso capilar más agresivo que existe. Destroza literalmente el cabello, las puntas se deshacen y se rompen, lo quema, elimina completamente el brillo y la suavidad, lo deja sequísimo y como un estropajo, apenas se puede peinar.... una joya, vamos. En los casos más graves puede provocar quemaduras en el cuero cabelludo y gran caída del pelo.

Habrá mujeres con inmensa suerte de que no se les fastidiará tanto, pero a mí y a muchas, decolorar nos deja el pelo para tirarlo a la basura.

Hablando de saber decolorar, "saludos" a la última peluquera que me lo hizo, a la cual no se le ocurrió mejor idea que dejarme UNA HORA con el decolorante y bajo la máquina de calor ("para que aclare más"): así se me quedó el "pelo" después, y no solo me quemó el pelo, sino también la CARA!!!: como estaba pendiente del cabello, no fue hasta llegar a casa cuando me di cuenta de que me había quemado una zona de la sien que llegaba hasta la ceja. Menos mal que pasadas unas semanas se me fue la marca, porque me llega a quedar cicatriz y juro que le incendio la peluquería. 

¿Es posible recuperar un cabello decolorado a lo bestia? en mi experiencia: rotundamente SÍ. Una cosa es que haya quedado completamente quemado y masacrado, en cuyo caso no queda otra que cortar. Pero si "únicamente" ha quedado cual estropajo, se puede recuperar con el tiempo y muchos cuidados, y sin necesidad de tener que cortarlo por la barbilla. Lo que a mí siempre me ha funcionado:

  • Aceites por toneladas: especial mención al de coco, al de oliva, al de almendras, al de argán, al de macadamia... Embadurnar generosamente el cabello con uno de esos aceites y preferiblemente calentado (sin pasarse para no quemarnos, basta con muy pocos segundos en el microondas), masajear bien, cubrir todo el pelo con plástico y dejarlo así el mayor tiempo posible, desde un par de horas a una noche o día entero. Luego lavar bien. Hacerlo a menudo, si es posible cada vez que se vaya a lavar el pelo.
  • Ídem con las mascarillas: tras lavar el cabello, aplicar la mascarilla y dejarla puesta el máximo tiempo posible. Yo las suelo dejar actuar entre media hora y dos horas. Y al igual que con los aceites: cubrirlas siempre.
  • Junto con los aceites, las mascarillas naturales son tus mejores amigas: la de aceite y huevo, la de yogur natural, la de aguacate, la de miel, la de mayonesa... abusar sin piedad de ellas, y como con los aceites, mejor cuanto más tiempo se dejen puestas.
  • Hacerse mascarillas pre-lavado con aceites o mascarillas naturales, cuantas más horas se tengan puestos mejor. Luego lavar el pelo normalmente con champú, y después dejar una mascarilla comercial puesta durante 1-2 horas. Hacer esto cada vez que se lave el pelo a mí siempre me ha hecho milagros. 
  • Abusa de buenos sérums: cuando mi pelo está tan pochito, me los aplico en puntas y medios varias veces al día. 
  • Hasta que el cabello no se recupere quedan terminantemente prohibidos los aparatos de calor: secadores, planchas, tenacillas... y cuando se utilicen, que sea de siglo en siglo y siempre acompañados de un buen protector térmico.
  • No volver a decolorar. Tampoco dar tintes en un espacio razonable de tiempo, hasta que el pelo se vaya recuperando. Y cuando volvamos a teñir, los primeros meses es sumamente recomendable optar por baños de color sin amoníaco en lugar de tintes permanentes.
  • Cuanto más oscuro nos tiñamos el cabello, más disimulará los daños de la decoloración. Yo lo llevo negro azulado y nadie diría que hace pocos días he pasado por dos decoloraciones. Visualmente está casi igual que antes de decolorarme.
  • Tratar el pelo como si fuera porcelana: después de lavarlo no frotarlo con la toalla sino únicamente envolverlo en ella, y peinarlo y desenredarlo muy suavemente, aunque tardemos más (el pelo mientras está mojado es muy frágil). Y cuanto menos lo peinemos y toquemos a lo largo del día, mejor.
  • Restringir al máximo el uso de productos de fijación: geles, espumas, lacas, ceras, gominas... y si no se usan nunca, mejor. 
    • Nunca ir a dormir con el pelo mojado.
    • Saber lavar el pelo. Parece obvio pero lo hace poca gente y por eso luego muchas se quejan de que X producto les va mal. No abusar de la cantidad de champú ni de mascarilla (garantía de pelo apelmazado) y jamás frotar los medios y puntas con el champú: lo único que hay que frotar -con dedicación pero suavemente; y con las yemas de los dedos, nada de clavar las uñas- es el cuero cabelludo. El resto del pelo no debemos frotarlo: la espuma que cae lo lavará por sí solo. Nunca lavar el champú nada más aplicarlo y masajearlo: hay que dejarlo actuar entre 3 y 5 minutos, y ya luego lavar. De normal no hay que aplicar mascarilla en las raíces ni excederse en la cantidad, pero un pelo recién decolorado exige kilos de mascarilla en la totalidad de la cabeza, hasta que se recupere. Y aclarar perfectamente y sin prisas: el pelo debe quedar 100% limpio de restos de productos. Restringir al máximo el agua caliente, y si lo lavamos siempre con agua fría, mejor. Al principio cuesta, sobre todo en invierno, pero luego te acostumbras y yo ahora sería incapaz de lavar mi pelo con agua tibia o caliente. Además, si nos teñimos lavarlo con agua fría es casi obligatorio, dado que la caliente se "come" el tinte, y además el agua fría deja el pelo super brillante y vigorizado, a diferencia de la caliente que daña el pelo y su cutícula.
    Si no seguimos estas pautas el pelo quedará fatal, y echaremos la culpa a los "malos productos".
    • Evitar los recogidos muy tirantes. Que la goma quede firme pero nunca apretada, o el pelo se partirá.
    • Usar buenos productos, y que sean reparadores y muy nutritivos.
    • Espaciar los lavados el mayor tiempo que podamos, especialmente cuando la decoloración esté muy reciente. 
    • Exponer el pelo lo menos posible al sol y al agua de mar o piscina.
    • Comer bien y beber mucha agua. El cabello debe ser reforzado e hidratado desde dentro. Suplementos como vitaminas, levadura de cerveza, germen de trigo o biotina son muy recomendables.
    • Cortar las puntas.

    Que ahora recuerde, eso es todo. En realidad, la mayor parte de estos hábitos los hago SIEMPRE, haya decolorado o no. Lo primordial es abusar de aceites y mascarillas (comerciales y caseras): es lo que a mí siempre me ha recuperado el pelo tras una decoloración salvaje. Recomiendo muy especialmente el aceite de coco así como la mascarilla casera de yogur natural, la de aguacate y la de aceite y huevo: milagrosas. Y nada de planchas o secador hasta que no vayamos viendo el pelo recuperado. Y por supuesto: olvidarse de la decoloración en muchísimo tiempo, y si es para siempre, mejor.