lunes, 29 de febrero de 2016

Esmalte Top Speed "Violet" - Revlon


Este producto es seguramente mi esmalte de uñas preferido en la actualidad. Enamorada es poco. 

Los esmaltes de Revlon suelen salirme buenísimos y este no ha sido una excepción. En esta ocasión, pertenece a la gama Top Speed: esmaltes caracterizados por un secado ultra-rápido en 60 segundos.

Y si únicamente fuera eso... porque este esmalte es perfecto en todo: cobertura total de color, acabado brillante, uniforme y 100% impecable, secado realmente express y dura días en las uñas sin descascarillarse lo más mínimo.

El colofón: su tono. Soy fanática de los violetas y morados tanto en ropa como en maquillaje, y este color de uñas me vuelve loca. Es el 670 "Violet": un violeta intenso, vibrante y preciosísimo.

Contiene muchísima cantidad: 14.7 ml. Su precio ronda los 5-6 euros pero lo compré en una conocida franquicia británica de productos de importación (Dealz) a tan solo ¡1.50 euros!.

NOTA: 10 / 10

Edito para mencionar que tras 10 u 11 meses conmigo he tirado este esmalte, porque ya estaba inutilizable. Una cosa que me decepcionó y es que los últimos meses el violeta había perdido intensidad: no era como al principio que era un tono chulísimo, super vivo y brillante, sino que lucía apagado, mate, triste... además, el esmalte ya no pintaba igual de bien y quedaban como relieves en la superficie de la uña. Eso sí: todo el resto del tiempo fue un esmalte que me chifló.


miércoles, 24 de febrero de 2016

Brillo de labios Perfect Stay 8h - Astor


Junto con esta preciosidad de Rimmel London, ayer deseché este gloss de Astor. Todavía les quedaba algo de producto, pero ambos tenían 2 o 3 años y ya estaban muy espesos y olían raro. Los brillos de labios se estropean mucho antes que las barras sólidas, por lo que siempre hay que estar atenta y desechar cualquier cosmético que debido al paso del tiempo u otras circunstancias se haya estropeado.

El presente es el Perfect Stay 8h: un gloss superbrillante que promete 8 horas de duración. Ofrece además color luminoso, efecto volumen y cobertura total, consiguiendo un efecto lacado con color intensísimo de alto impacto. Es hidratante y muy confortable.

En mi experiencia lo cumple todo, salvo la duración. Eso de 8 horas... ejem. Los brillos de labios quedan preciosos pero debido a su formulación tan líquida y oleosa siempre van a durar puestos poco tiempo (y eso si no bebemos / comemos). Y que uno afirme resistir tanto, suele ser tan creíble como que yo soy Emma Frost. A este de L´Oreal le pasaba igual: mucha promesa pero luego no duraba ni la mitad de horas.


Pese a ello, tiene una duración decente para ser un gloss: me puede llegar a aguantar unas pocas horas (si no beso / como / bebo). Pero 8 horas, ni en sueños. 

Respecto a sus otras características, cumple con todo. Queda chulo y consigue un acabado 100% perfecto e impecable. Es un gloss muy bueno. Destacaría su cobertura extrema con una sola pasada, quedando el labio exactamente del mismo color que vemos en el envase. 

Mi tono fue el 006 Fuchsia Cabaret: un rosa fuchsia precioso. 

Muy contenta con él. Por desgracia, ya conté que lo he tenido que tirar debido a que era "veterano de guerra" y se había puesto malo. Por suerte, es un color fácil de encontrar en cualquier marca. Aunque de momento no lo repondré, porque en labiales fuchsia ando servida.

Su precio oficial ronda los 8 euros, pero en su día lo compré por 4.95 en una oferta promocional.

NOTA: 8 / 10

domingo, 21 de febrero de 2016

Corrector Happy Light - Bourjois

Este compacto de Bourjois promete camuflar ojeras e imperfecciones, al tiempo que unifica e ilumina la piel. 

Es muy suave y untuoso, bastante agradable al aplicarlo. Pese a ello, a mí no me convencen los correctores tan cremosos pues me dan la sensación de que se corren y no duran. Los prefiero más densos y "duros", como los de tarro o barrita. Respecto a la cobertura: es bastante alta, si bien no es total. Yo no tengo prácticamente imperfecciones; de hecho el uso de corrector no se me hace necesario y me basta con aplicar la base de maquillaje sola sin nada más... pero perfeccionista que es una: me encantan los correctores de cobertura máxima. Y éste NO lo es. 

Queda muy bonito (sobre todo si lo aplicamos con pincel) y realmente ilumina, pero como corrector no me emociona. No es malo en absoluto; es solo que prefiero otros.

En su publicidad indica que también sirve para prolongar la duración de las sombras de ojos si previamente lo aplicamos como base en los párpados. No lo he probado así, ya que para ese menester utilizo mis adoradas prebases de Urban Decay.

Eso sí: lo de que traiga espejito es un puntazo, pues me ha salvado innumerables veces a la hora de maquillarme por ahí.

Contiene 2.5 gramos y su precio ronda los 6.50 - 7.50 euros, dependiendo de la perfumería. 

Me cumple pero sin volverme loca, habiendo correctores que me gustan más. Lo terminaré pero no volveré a comprarlo.

NOTA: 8 / 10

Edito para mencionar que lo acabé en noviembre o diciembre, por lo que me ha durado un año justo, que es lo que me suelen durar los correctores.

viernes, 19 de febrero de 2016

Essencials Antiarrugas 45+ - Garnier


La colección Essencials Antiarrugas de Garnier se compone de tres líneas de tratamiento según diversos rangos de edad y las necesidades específicas de esas pieles: para mujeres a partir de 35, 45 y 55 años. Yo no me encuentro aún en ninguno, pero me regalaron estas cremas y me es indiferente esa catalogación de edades: las uso igual.

La gama que yo tengo es la Essencials Antiarrugas 45+ (envase rojo): un tratamiento diario conformado por una crema de día y otra de noche. Como su nombre indica, es una crema antiarrugas orientada en este caso para mujeres a partir de 45 años. 

Essencials Antiarrugas 45+ promete reducir las arrugas en número y superficie, a la vez que tonifica, nutre y estimula la firmeza de la piel. Fortalece el contorno facial y aumenta su flexibilidad. A partir de los 45 años la piel comienza a perder firmeza y las arrugas se marcan de manera más profunda. Esta crema de uso diario, a través de ingredientes naturales, aporta el cuidado esencial que necesitan esas pieles.

Ya lo he comentado alguna vez: no me creo NADA de las antiarrugas. No suelo comprarlas (cuando por edad ya debería), y cuando las utilizo me fijo únicamente en que me hidraten. Es lo único que le pido a una crema facial. Cuando tengan que venir las arrugas vendrán, y eso no lo va a evitar ninguna crema del mercado. Y buena genética aparte, el envejecimiento se previene de forma 100% eficaz mediante hábitos sanos de vida. Las cremas son para mí una ayuda muuuuuy secundaria, por no decir irrelevante.

En el pack que me regalaron venía la crema de día y la crema de noche. Este concepto jamás me lo he creído tampoco y nunca compro cremas de noche, utilizando indistintamente las cremas "de día".

Respecto a ambas cremas, me están gustando mucho. No puedo juzgarlas en el tema anti-envejecimiento porque ni tengo arrugas ni me creo ese punto, pero como hidratantes me encantan. Tienen una textura muy agradable y untuosa, y pese a ello se absorben con gran facilidad. La piel queda preciosa, hidratada y nutrida durante todo el día, sin sensación grasa y perfectamente preparada para aplicar después la base de maquillaje. Y huelen de maravilla. 

El pack con las dos cremas tiene un precio promocional 2x1 de unos 6 euros. Genial.

Eso sí: me gustan mucho como hidratantes / nutritivas, si bien tampoco son nada del otro jueves. No me hacen nada que no me hagan la mayoría de cremas faciales. Así que no creo que repita con ellas, y en todo caso probaría las de +35 años.

NOTA: 8 / 10

miércoles, 17 de febrero de 2016

Barra de labios Lipfinity - Max Factor


Este famosísimo producto fue el primer labial semi-permanente de duración extrema o "tatuaje". A raíz de su gigantesco éxito (el cual se mantiene tras décadas de su lanzamiento, siendo una de las barras de labios más vendidas del mundo) le surgieron infinidad de imitadoras, sin que ninguna haya conseguido hacerle sombra a día de hoy.

LipFinity es un labial en dos pasos que asegura una permanencia mínima de 8 horas. Se compone del labial en sí, y de un bálsamo hidratante aparte.

El labial de color es de textura crema-líquida y se aplica con pincel. Su acabado es mate, y no reseca los labios a diferencia de muchas barras semi-permanentes. Eso sí: pese a que no nos deje los labios como una lija, tampoco es tan humectado como las barras convencionales más hidratantes y cremosas. De todas formas ya digo que no es un labial incómodo o reseco, pero habrá quien siga prefiriendo las barras cremosas de toda la vida, aunque duren menos.

Tras aplicar el color esperamos unos segundos a que haya quedado completamente fijo, y es entonces cuando usamos encima el bálsamo transparente: aporta brillo a los labios y los mantiene hidratados a lo largo de las horas. No es imprescindible su uso, sobre todo si preferimos un acabado mate. Pero sí es recomendable dado que deja un brillo muy bonito e hidrata un montón. Usando este bálsamo encima del LipFinity de color, es como si lleváramos puesta una barra de las cremosas. También puede utilizarse solo, a modo de gloss transparente o bálsamo. Viene incluido con el labial normal pero también se vende suelto.


Respecto a la característica estrella del Lipfinity (la duración)... la cumple, si bien NO es infalible. Permanece inalterable en los labios durante muchas horas, siempre y cuando no comamos y bebamos. A mí no me consigue resistir del todo bien una comida: se desvanece ligeramente y tengo que retocarlo después. Aunque comparado con un labial convencional dura infinitamente más, desde luego. Pero reitero: no creamos que nos va a durar todo el día como recién puesto. Pero si mantenemos la boca tranquila, sí es verdad que esta barra es a prueba de bombas y no comenzará a desvanecerse hasta muchas horas después.

Lo que en realidad no me emociona de este labial, es el rollo de tener que utilizar y llevar las dos barritas cuando voy por ahí, en lugar de un solo producto como sucede con los labiales de toda la vida. Pero vaya, que tampoco es un drama. 

He tenido varios LipFinity a lo largo de los años: rojos, rosas... El último fue el tono "Spicy" (foto inferior), el cual es un bonito marrón chocolate bastante vivo. Ya comenté aquí que no soy nada fan de los labiales marrones, si bien ha habido alguna rara excepción como fue el caso de este. Pese a ello, no lo utilizaba apenas. Si repito con LipFinity me iré a por un rosa o rojo, como siempre. 

Su precio ronda los 14-15 euros, si bien es posible adquirirlo más barato si buscamos bien, tanto en tiendas físicas como en páginas online.

Un labial excelente (si bien no es tan infalible como promete), y al que se le agradece enormemente no ser de esos labiales de extrema duración que te dejan los labios sequísimos. Repetiría. 

NOTA: 9.5 / 10

viernes, 12 de febrero de 2016

Polvo Superstay 24h - Maybelline New York


Hace días tiré este producto y no hacía ni un mes que lo compré, pero me había decepcionado bastante. 

Se trata del compacto Superstay 24h de Maybelline. Es un polvo matificante waterproof que asegura ofrecer una cobertura perfecta y durar 24 horas puesto. Controla los brillos todo el día (o eso dice) y resiste al sudor, calor y humedad.

Hace años tuve este producto por primera vez, y también lo acabé desechando debido a que el tono que compré ("Nude") me quedaba oscurísimo -no sé a quién se le ocurrió llamarle "nude"-. Y en esta segunda ocasión me ha pasado lo mismo: compré el tono "Sand", que era el más claro de los que había en los testers y probado en mano me pareció perfecto... pero una vez aplicado en el rostro, no tan exagerado como el "Nude" pero también me queda oscuro. Y eso que soy morena y me llevé el polvo más claro que había, así que mujeres muy claras de piel mejor que ni se acerquen a este producto. 

Soy morena clara y nunca he tenido problemas a la hora de encontrar maquillaje facial de mi tono, pero es un error que cometen varias firmas de maquillaje: en otros países comercializan una enorme variedad de tonos muy claros, pero deben pensar que en España todas las mujeres son mulatas o algo así, dado que siempre tienden a llegarnos los tonos más oscuros, y así hay luego tantísimas mujeres de piel blanquita quejándose (con razón) de que no encuentran maquillaje de su color.

Mi chasco fue con el tono, pero no queda ahí la cosa: este polvo tiene de waterproof y de duración 24 horas lo que yo de astronauta. Tenía que retocarlo constantemente porque al poco rato de aplicarlo ya me salía brillo en la piel. El poder de cobertura y capacidad matificante tampoco es que sean muy allá, por no decir que son paupérrimos. 

Lo bueno: no es caro, y su práctico envase incluye espejo y esponjita lo cual es muy cómodo a la hora de retocar por ahí. Pero nada compensa los pobres resultados de este producto. Por cierto, la esponjita que trae es una basura: no aplica el polvo bien y absorbe casi todo el producto que coges, teniendo que dar un montón de pasadas si queremos que se deposite algo de polvo en la piel.

Contiene 9 gramos y ronda los 7 euros en perfumerías. Obviamente, no repetiré con él.

Es la segunda decepción con mi adorada Maybelline en poco más de un mes, dado que también compré esta base y no es que me tenga dando palmas de alegría.

NOTA: 0 / 10

martes, 9 de febrero de 2016

Obsesión Azabache: oda al cabello negro azulado o ébano


Alguna vez me surge la idea de aclarar mi pelo, pero inmediatamente recuerdo cuánto me chifla el negro y se me pasa.

Es el color que más me gusta para mí. La inmensa mayoría de mujeres eligen el rubio a la hora de teñirse, seguido de castaños y en menor medida rojos. Siendo el negro el gran olvidado debido a su injusta fama de "envejecedor", cuando es un tono de tinte que a la que le queda bien, eso es una PASADA.

Concretamente me declaro fanática del negro azulado. Bajo la mayoría de luces se ve negro tal cual y el azul solo es visible a la luz del sol y bajo algunas iluminaciones, pero cuando se ve, PRECIOSO es poco. El negro puro o azabache aunque también es espectacular me lo he dado pocas veces: prefiero el azulado. Ese increíble reflejo azul / plata y brillo extraordinario me pueden. Al sol y bajo ciertas luces muestra tal brillo que tengo fotos donde mi pelo se ve literalmente plateado. Me encanta.


Del negro me gusta que combina perfectamente con mis rasgos árabes, cejas negras y piel dorada clara. La gente siempre se sorprende cuando digo que me tiño, pues parece completamente mi color. Sin duda influye que tengo "cara de morena" y que mi pelo natural ya es oscuro. Y es que, el mejor color de tinte es el que pasa por natural tuyo.

Especialmente me entusiasma del negro azulado lo genial que queda con mis tonos favoritos de maquillaje: rosas, violetas, azules, grises, negros... Y melena ultra-negra + labial rojo = espectacular. Si bien lo bueno del negro es que combina perfecto con cualquier tono de maquillaje o ropa. Con el maquillaje es increíble: ¡todo destaca muchísimo más!, y los colores y ahumados intensos quedan fabulosos a juego con este color de pelo.

Otra enorme ventaja para mí es que es el tono más fácil de conseguir y mantener. Cuando me he teñido de claro yo misma o en peluquerías era un sinvivir en el sentido de que nunca sabía cómo iba a quedar el color: que si al final no me gustaba (la inmensa mayoría de veces), que si había quedado desigual por zonas y llevaba el pelo horrible en varios tonos, colores raros... por no hablar del horripilante naranja. En cambio, con el tinte negro nunca hay "sorpresas", tapa todo y siempre sabes que va a quedar un negro 100% perfecto y uniforme en la totalidad de la melena.

Para colmo, las decoloraciones y tintes claros exterminan mi cabello. Habrá mujeres con más suerte y no se les fastidiará tanto, pero en mi caso, decolorar es sinónimo de quedarme el pelo para tirarlo a la basura: quemado, chicloso, se cae con mirarlo, estropajoso, sequísimo y sin rastro de brillo o suavidad: horrible a la vista y al tacto. Y aparte de la depresión por verme el pelo tan hecho polvo tengo que invertir un montón de tiempo y dinero reparándolo, y cortarlo un montón. No me compensa nada aclarar.

Siendo morenas, los tintes claros deben retocarse con mucha frecuencia, con el destrozo que eso supone para el cabello. En cambio, el negro no machaca al no tener aclarante -amoniaco sí pero en cantidad ínfima, y están los baños de color que directamente no lo contienen, y también puedes rebajar el agua oxigenada o comprarla de 10 volúmenes: la más baja y la que menos daña-. Comprobado: a mí lo que me destruye el pelo es aclararlo, mientras que ya puedo darme negro todos los meses, que no se me daña nada.

Y una vez te lo echas te olvidas hasta el siguiente retoque, el cual puedes alargar si como en mi caso, el tono natural ya es oscuro. Aparte de que es el color que mejor me queda, con el negro no vivo esclava de raíces, mechas, matizadores, colores feos ni daños en el cabello, ni necesito teñirme en peluquería ni me resulta un esfuerzo de tiempo y dinero: llevar la melena en mi adorado negro azulado solo me supone 5 euros mensuales o menos, y 30 minutos de tiempo. En cambio, cuando he llevado el pelo claro siempre me ha supuesto una esclavitud.

Para mí el negro es sinónimo de COMODIDAD TOTAL e ir a lo seguro, tanto a la hora de verme yo guapa, como para mantenerlo y cuidarlo.

Otro punto es que el tinte negro disimula enormemente el cabello dañado y le da un aspecto sanísimo: cada vez que terminaba con el pelo frito por decolorantes y tintes rubios, cuando volvía al negro azulado era como estrenar melena nueva. Menudo brillo. 

Mención especial cuando tenía que decolorar mis cejas cada pocas semanas para llevarlas armónicas con tintes más claros. Es curioso, pues mi pelo natural es castaño oscuro pero mis cejas son negras. Y al aclararlas perdía muchísima expresión en mi mirada. En cambio, con el pelo negro y manteniendo el negro de mis cejas no solo estoy infinitamente más favorecida y natural, sino que también me olvido de ese follón.


En términos estéticos y siempre y cuando el pelo esté cuidado, el negro es con diferencia el color de cabello más BRILLANTE -ya no digamos el negro azulado-, al ser el tono que más y mejor refleja la luz. El brillazo que da el tinte negrísimo no lo tiene ningún otro color de pelo. Otros tonos de tinte, sobre todo los más claros, eliminan el brillo natural del cabello y lo dejan mate y sin vida, mientras que el tinte negro hace todo lo contrario: potencia el brillo a saco.

Aporta infinita fuerza al rostro potenciando y realzando al máximo los rasgos y los ojos: si se tienen ojazos, piel perfecta, cara muy guapa... no hay color de pelo que los destaque más que el negro. Intensifica y marca los rasgos a lo bestia y da muchísima intensidad y personalidad al rostro. Además de otorgar un aire muy elegante, poderoso, imponente y misterioso y a la vez salvaje, exótico, sensual y morboso (recalco eso último: da muchísimo morbazo a la cara y como los rasgos acompañen ni te cuento). Una melena ultra-negra es espectacular e incomparablemente sexy.

Y no es poca la gente que ha alabado mi negro azulado, pues no es un color que se suela verEl pelo negro es como el rubio en el sentido de que de forma natural lo tienen muy pocas mujeres: la diferencia es que actualmente rara es la que no va teñida de rubio, con mechas, balayage, etc y en definitiva con el cabello aclarado, mientras que de negro nos teñimos cuatro contadas. Otra cosa es que la gente tienda a llamar negro a castaños oscuros: ni siquiera las asiáticas suelen tener el pelo negrísimo como se cree, siendo en realidad un castaño oscuro que no llega a ser negro. Y el color de pelo característico de los españoles no es negro sino castaño. Por eso, quien piense que el negro es un color de pelo soso o corriente, qué equivocado está.

Respecto a esa absurda leyenda de que el tinte negro es "choni": partiendo de que el negro es el color de cabello más sobrio y elegante, lo que da aspecto chabacano a una mujer no es el color de pelo sino todo el conjunto: si llevas una estética "Mujeres y Hombres y Viceversa" de la cabeza a los pies y combinada con forma de hablar a lo Belén Esteban, vas a resultar choni vayas teñida de negro, de castaño, de rubio o de púrpura. 

En vulgaridad y fealdad capilar para mí la palma se la llevan los típicos "rubios" made in Spain amarillo pollo artificiales, bastos y requemados. Pero una melena negra cuidada y brillantísima es lo más alejado del chonismo.

Yo me tiño de negro azulado todos los meses, y me parezco a una choni en el blanco de los ojos. Si se sabe llevar, acompaña a los rasgos y no vistes ni hablas como una arrabalera, no hay color de pelo más elegante y sofisticado.


Y me da la risa cuando dicen que el tinte negro envejece, pues en mi caso es todo lo contrario: es el tono con el que más guapa me veo y el que más chispa, luminosidad y frescura aporta a mi rostro. Si ya eres morenaza de natural el tinte negro nunca te envejecerá; al contrario: destaca, realza e ilumina la belleza morena / exótica.

Con mi cabello oscuro soy yo, y mi expresividad y fuerza de la mirada son mil veces superiores a cuando me tiño de tonos más claros, la mayoría de los cuales aparte de quedarme poco o nada naturales me desdibujan los rasgos dejándome anodina y sosa -reitero lo de las cejas aclaradas: eso sí que me envejecía-. Mientras que con el negro mi cara luce infinitamente más joven, llamativa, expresiva y sexy que cuando he ido teñida de tonos claros. Y he tenido que enseñar el DNI a compañeros que no me creen cuando les digo mi edad y que me echan muchísimos años menos, así que por mi parte, ese mito de "pelo negro = envejece" se cae totalmente.

No se puede generalizar: depende de cada persona. Al igual que esa teoría de que el tinte negro echa años, se cree que teñirse de rubio siempre rejuvenece y favorece, cuando NO es así. Uno de tantísimos ejemplos (aparte de haberlo visto en mi persona) es la actriz Laura Prepon: de rubia es totalmente insulsa, no destaca y aparenta más edad, mientras que con el pelo negro como en "Orange Is The New Black" está cañón. 


O Kim Kardashian, que con su pelo negro es un espectáculo y cuando se lo aclara pierde lo infinito, aparte de que le queda horrendo y falsísimo. Es lo que pasa con muchas morenazas que se empeñan en ser rubísimas: creen que van a transformarse en Candice Swanepoel, cuando luego ves a la mayoría y habría sido mejor que se hubieran estado quietecitas con el tinte. El rubio es precioso (refiriéndonos a los rubios finos y naturales, no al amarillo frito poligonero, "rubio maruja" o "rubio español"). Pero para que quede fantástico hay que tener unos determinados rasgos, y si no los tienes no hagas el rídiculo y quédate con tu moreno natural, que a buen seguro estarás más favorecida y encima no destrozarás tu pelo.


En cuanto a que el negro envejece, ahí tenemos por ejemplo a la actriz iraní Shohreh Aghdashlooquien a sus más de 60 años conserva su pelo negro y le favorece infinitamente. No la imagino con ningún otro color. O Monica Bellucci, que ya no cumple los 50 y sigue divina con su melena oscura. O la bellísima María Pineda (Que En Paz Descanse), que hasta que enfermó llevó esa melenaza negra y seguía siendo una diosa.


Es cierto que el negro no queda bien a todo el mundo (como cualquier otro tono de tinte) y hay mujeres teñidas de negro que estarían más favorecidas de castañas o rubias. Pero si por ejemplo eres la típica morenaza cañón y tienes la suerte de que el negro te siente ideal, eso es una maravilla.  

El castaño oscuro no me iría mal (es mi tono natural), pero me parece un color muy soso para mí. Soy de extremos: o claro o muy muy oscuro, y antes que llevarlo castaño lo prefiero negro negrísimo, infinitamente. 

A veces apetece cambiar y he llevado todos los tonos de pelo, pero soy consciente de que como el negro no me sienta ninguno. Amén de su inmensa comodidad y resto de ventajas que he mencionado.

Pautas para que el tinte negro luzca divino: aquí.
Cuidados para el pelo teñido de negro: aquí.
Numeraciones a la hora de comprar tinte negro ébano o azulado: aquí.
Negro ébano o negro azulado, cual elegir: aquí.
Sobre la manía de llamar "negros" a cabellos castaños: aquí.
En la sección "Obsesión Azabache", varias entradas sobre maquillajes ideales para cabello negro, tintes, cuidados, etc...

miércoles, 3 de febrero de 2016

Casting Creme Gloss - L´Oreal Paris


Hace años utilicé este baño de color pero no recordaba su resultado y el otro día aproveché para volver a comprarlo, ya que ahora mismo para agredir menos el pelo estoy usando baños de color, no tintes permanentes. Además, aproveché que estaba de oferta en una tienda. Mi tono es el 210 Negro Azulado, como siempre en mi caso.

Se trata de un tinte semi-permanente o baño de color. Sin amoníaco, dura hasta 28 lavados. Está enriquecido con jalea real y asegura un color y brillo extra-intensos con reflejos deslumbrantes y visibles. También promete una cobertura óptima de las canas.

Lo último me tenía escamada, sobre todo cuando leí que este tinte cubre hasta el 70% de las canas. A mí me salen cuatro en la raíz y minúsculas, y nunca he usado un tinte que no me las cubriera... pero eso de "óptima" en lugar de "cobertura total" bastó para temer que me dejara alguna sin tapar. Por fortuna, una vez aplicado y lavado pude observar cómo se habían cubierto todas. Así que por esa parte, muy contenta.

Actúa en tan solo 20 minutos y no daña el cabello, y una cosa que me gustó muchísimo: no gotea lo más mínimo, y no mancha NADA. Algunas coloraciones negro azulado dejan mis manos, lavabo y bañera hechos un cromo (cromo azul, más bien); pero Casting Creme Gloss no manchó nada de nada. Todo blanco e impoluto.


Respecto al resultado: tremendo. Me ha dejado el negro azulado chulísimo: negro radiante muy intenso y potente, con precioso reflejo azul al sol. Pero lo que más me ha gustado es el INCREÍBLE BRILLO que deja. Bajo luz directa del sol y ciertas iluminaciones diurnas se me ve el pelo literalmente plateado de lo brillante que está. Ya solo en interiores se me ve más brillante en comparación con otras coloraciones.

Ahora solo queda ver qué tal irá el color resistiendo los lavados. 

Casting Creme Gloss tiene legiones de admiradoras y es uno de los tintes domésticos más vendidos del mundo, y no me extraña. La verdad es que me ha parecido buenísimo, desde el mismo momento de aplicarlo hasta el posterior lavado y resultado final.

Repetiré seguro. Su precio ronda los 7 euros pero lo adquirí la semana pasada de oferta por 5.50 en una perfumería.

NOTA: 10 / 10

lunes, 1 de febrero de 2016

Barra de labios Lasting Finish - Rimmel London

No soy nada fan de las barras de labios en tonos cálidos (marrón, caramelo, melocotón, chocolate, cobre), prefiriendo infinitamente los rosas y rojos. De los labiales marrones HUYO, si bien se ha dado alguna rara excepción como este de Rimmel London.

Pertenece a su veterana y excepcional colección Lasting Finish: labiales caracterizados por una altísima duración (que de verdad se cumple). Por si fuera poco; no resecan, huelen genial, tienen cobertura total y pigmentan de 10, son comodísimos de llevar, la variedad de tonos es inmensa y son muy económicos.

Mi tono fue el 262 Burning Desire. Se trata de un marrón muy cobrizo que posee un discreto pero al mismo tiempo espectacular y precioso brillo dorado. No es el típico labial marrón soso y triste que te apaga la cara, sino que es un cobre super vistoso y llamativo, que ilumina y da vida total al rostro. En pieles doradas y a juego con maquillajes bronce queda increíble.

Huele de maravilla; es un olor muy intenso y dulzón. Además, su envase negro con el borde central plateado y en él las letras grabadas de Rimmel London, es sobrio y elegante.

Su precio fue tan solo de 5 euros. Excelente para una barra de calidad intachable y color bellísimo. Por desgracia, no es un labial que utilizara demasiado, a causa de mi manía anti-marrones y mi adicción crónica a los rosas, y es una pena porque sentaba de maravilla.

NOTA: 6 / 10 (al color). A la barra en sí, un 10.