viernes, 30 de octubre de 2015

Cómo conseguí dejar de morderme las uñas


No exagero cuando digo que dejar de morderme las uñas ha sido una de las mejores cosas que he hecho. Dejé de hacerlo sobre los 28-29 años, y OJALÁ hubiera sido antes. 

Hasta entonces permanecí desde niña con unas uñas que daba pena mirar. Tengo unas manos bonitas; muy estilizadas y con dedos largos y finos, pero esas uñas lo arruinaban todo. Y cuando digo todo, es TODO: da igual que vayas muy guapa del resto. lngenuas de nosotras, las que nos mordemos las uñas pensamos que nadie se va a fijar en ellas, pero sí que se fijan: no olvidaré cuando con 20 años, un día el chico que me gustaba se me quedó mirando las manos y me soltó: "te fallan las uñas". Quise que me tragara la tierra. Y es que unas manos con uñas cuidadas son una carta de presentación impagable: siempre lo había oído y ahora puedo afirmar que es completamente cierto. 

Las ventajas de dejar de morderse las uñas son obvias: aparte del tema salud como prevenir infecciones en las manos y en la boca, heridas y sangrados (yo nunca llegué a esos extremos porque solo mordía la uña, no la piel, pero en Internet hay fotos que dan miedo), estéticamente no hay color entre unas uñas mordidas y unas largas y bonitas. Ahora por fin disfruto mirándome las manos y no me avergüenzan mis uñas. Y cuando me las mordía nunca me las pintaba porque había que distraer la atención de ellas, pero ahora los esmaltes se han vuelto mi perdición y me estoy resarciendo por todos esos años sin pintarlas de mil colores. 


Mi método para dejar de morderlas fue muy sencillo: NO HICE NADA. Únicamente me planté un día en el que me miré las manos y me dije: "jo, qué horror de uñas y qué harta estoy de esconder las manos, pero por mis ovarios que a partir de hoy no me las muerdo más". Y ya está. Desde entonces, hasta ahora. Ni compré ningún producto ni necesité ponerme uñas postizas ni nada de nada: fuerza de voluntad sin más, y han pasado años y no me las he vuelto a morder.

Al principio fue duro porque estamos hablando de toda la vida mordiéndolas sin parar, y el acto reflejo de llevarse las uñas a la boca persistía, y caí algunas veces pero nunca me di por vencida: con paciencia ese reflejo se acaba eliminando. Además, recuerdo que conforme conseguía dejar de morderlas unos días y veía cómo iban creciendo, eso era un subidón que me animaba a continuar sin morder. Hasta que por fin, un día te miras las manos y ¡sorpresa, tienes uñas!.

Recomiendo encarecidamente a todo aquel que tenga este hábito, que intente abandonarlo. Si yo lo logré tras casi 30 años, todos pueden. Merece la pena, porque las uñas y manos que al final consigues, de verdad que no tiene precio ese cambio.

Por cierto: esa leyenda urbana que dice que si has pasado tantos años mordiéndote las uñas, si dejas de hacerlo no van a crecer nunca bien "porque de morderlas tantos años se quedan atrofiadas" = MENTIRA COCHINA. Las mías crecen perfectas y están preciosas.

En la siguiente foto, no son mis manos pero así habían estado mis uñas siempre. Debajo, mis uñas en la actualidad. Sobran las comparaciones (hace 10 años me dices que yo iba a conseguir tener estas uñas, y me estoy riendo hasta descoyuntarme).

miércoles, 28 de octubre de 2015

Máscara de pestañas Miss Manga - L´Oreal Paris


Miss Manga se inspira en la estética de los dibujos japoneses, concretamente en los gigantescos ojos de personajes del manga y anime, prometiendo textualmente una "mirada manga" o lo que es lo mismo: ojos enormes con unas pestañas de muñeca total. 

Bien: la publicidad de este cosmético es otra de esas engañifasLo primero es que cualquier máscara de pestañas buena te va a dejar pestañones. Nos venden este producto como si fuera la revolución en cuanto a pestañas XXL, cuando a mí al menos, eso me lo consigue casi cualquier máscara (también es verdad que depende mucho de cómo tengamos las pestañas de por sí). Respecto a los "ojos manga": o tienes los ojos enormes o no los tienes, pero eso no te lo va a dar ningún producto de maquillaje.

La estrategia publicitaria no la han hecho nada mal, porque hoy en día hay muchas chicas aficionadas al manga, y verán la publicidad de esta máscara y correrán a por ella. Yo piqué, pero porque no era cara y porque las máscaras de pestañas de L´Oreal siempre me han gustado mucho. Por cierto: pese a que soy lectora compulsiva de cómics, no me gusta nada el japonés. Quien sabe: quizá algún día saquen una máscara de pestañas inspirada en el cómic norteamericano o europeo, pero creo que voy a seguir esperando...
La máscara es MUY buena. Deja pestañones con volumen y largura máximos, y separa genial las pestañas. Otro punto positivo es que pese a no ser waterproof se mantiene todo el día como recién puesta, sin desprender motitas ni manchar.

Otro engañabobos es eso del "cepillo flexible 360º". Es cierto que si lo presionas contra alguna superficie se dobla, pero si no, permanece completamente rígido como cualquier otro palito de máscara de pestañas. Cuando las maquillas con este cepillo el palito no se dobla jamás, cuando en las fotos dan a entender que se flexiona en cuanto rozas las pestañas con él. A mí no me ocurrió nunca. Tampoco comprendo la utilidad de que se doble: acostumbrada a los palitos rectos en todo caso lo vería incómodo, pero bueno.


Y la razón por la que no repetiré con esta máscara: se me secó enseguida. TODAS las máscaras de pestañas que he tenido me han durado entre 8 y 12 meses, pues la Miss Manga se me secó en tres. Y claro, la tuve que tirar. Soy consciente de que se recomienda cambiar la máscara de pestañas a los 3 meses por eso de evitar acumulación de bacterias y riesgo de infecciones en los ojos, pero yo siempre las agoto hasta el final y jamás me ha ocurrido nada, aparte de que nunca las comparto con otras personas.

Miss Manga cuesta 9.95 euros. Me sorprendió, siendo la máscara de L´Oreal más barata que he visto hasta la fecha. Nunca suelen bajar de los 12 o 15 euros. Pero tiene sentido: este producto está claramente orientado a un público más joven, de ahí ese recorte en el target de precios. 

Es una máscara excelente en lo de dejar pestañones, aunque no me hace nada que no me hagan otras. Y sobre todo, no repetiré con ella debido al tema de la sequedad prematura

NOTA: 8 / 10

jueves, 22 de octubre de 2015

Trío de sombras Sakura - Stila


Para mí Sakura siempre será un personaje (que nunca me ha gustado nada, por cierto) de los videojuegos Street Fighter, pero también fue un maravilloso trío de sombras de ojos de la prestigiosa firma estadounidense Stila. Fue el primer producto que tuve de esta marca, hace unos años, y lo recuerdo con gran cariño. Como fanática del color rosa en el maquillaje que soy, este cosmético me supuso un flechazo instantáneo.

Se trataba de una preciosa cajita circular decorada con motivos japoneses, en cuyo interior albergaba tres adorables y románticas sombras en tonos rosa pastel: dos rosas claros perlados y muy luminosos, uno de ellos con un sutil matiz melocotón, y un blanco nacarado con un bellísimo reflejo rosado. Eran brillantes pero ideales para looks naturales. Pigmentaban a la perfección, eran muy suaves y duraban todo el día puestas. Además, para mí era un producto multiusos dado que la sombra blanca la utilizaba a menudo como iluminador, y a las sombras rosas les daba uso como coloretes.

Por si fuera poco, las sombras eran enormes. El único defecto que podría achacar a esta hermosa cajita es que no incluyera espejo ni aplicador. En lo demás, echo de menos este producto. Ojalá pudiera volver a tenerlo, pero he echado un vistazo en Internet y ya no se encuentra a la venta en ningún sitio.

Su precio rondaba los 13-14 euros, pero se lo compré en Ebay a un vendedor estadounidense por 7 euros (En USA Stila siempre fue más barata que en España, al igual que muchas otras marcas). 

NOTA: 10 / 10

martes, 20 de octubre de 2015

Cuidados del cabello recién decolorado


La decoloración es el proceso capilar más agresivo que existe. En la mayoría de casos destroza completamente el cabello: las puntas se deshacen (literal) y se rompen, lo quema, aparece el famoso tacto y aspecto de chicle, elimina todo el brillo y suavidad, lo deja sequísimo y como un estropajo, apenas se puede peinar.... una joya, vamos. En casos más graves puede provocar quemaduras en el cuero cabelludo y rotura y caída masiva del pelo.

Hay mujeres con inmensa suerte y no se les fastidia tanto, pero a mí y a la mayoría, decolorar nos deja el pelo para tirarlo a la basura. Si bien hay decoloraciones que dañan menos dependiendo del estado del cabello, de los productos utilizados y de cómo se realice el proceso. Pero así en global, si se puede evitar la decoloración, mejor que mejor.

Hablando de saber decolorar, "saludos" a la última peluquera que me lo hizo, a la cual no se le ocurrió mejor idea que dejarme UNA HORA con el decolorante y bajo la máquina de calor ("para que aclare más"): así se me quedó el "pelo" después, y no solo me quemó el pelo sino también la CARA!!!: como estaba pendiente del cabello, no fue hasta llegar a casa cuando me di cuenta de que me había quemado una zona de la sien que llegaba hasta la ceja. Menos mal que con las semanas se fue la marca, porque me llega a quedar cicatriz y juro que le incendio la peluquería. 


¿Es posible recuperar un cabello decolorado? en mi experiencia: rotundamente SÍ. Una cosa es que haya quedado completamente quemado y exterminado, en cuyo caso no queda otra que cortar a lo bestia. Pero si "únicamente" ha quedado ultra-seco se puede recuperar con el tiempo y muchos cuidados, y sin necesidad de tener que cortarlo por la barbilla. 

De verdad: no desesperarse por muy mal que nos haya dejado el pelo una decoloración. Yo me he hecho infinitas decoloraciones para pasar a rubio el pelo teñido de negro azulado y siempre quedaba hecho polvo, pero con estos cuidados ya empezaba a mejorar visiblemente a partir del primer lavado. Ya sea en días o semanas, SIEMPRE MEJORA. Y en pocos meses la recuperación es total (en mi experiencia).

Lo que siempre me ha funcionado:
  • Aceites por toneladas: el de coco, el de oliva, el de almendras, el de argán, el de girasol, el de cacahuete, la manteca de karité... Embadurnar muy generosamente el cabello con uno de esos aceites y preferiblemente calentado -sin pasarse para no quemarnos: basta con muy poquitos segundos en el microondas-, masajear bien, cubrir todo el pelo con plástico y dejarlo así el mayor tiempo posible, desde un par de horas a una noche o día entero. Luego lavar bien. Hacerlo a menudo, si es posible cada vez que se vaya a lavar el pelo.
  • Ídem con las mascarillas: tras lavar el cabello, aplicar la mascarilla comercial y dejarla puesta el máximo tiempo posible. Yo las suelo dejar actuar entre media hora y dos horas. Y al igual que los aceites: cubrirlas siempre.
  • Junto con los aceites, las mascarillas caseras son tus mejores amigas: la de aceite de oliva solo o con huevo, la de yogur natural, la de aguacate, la de miel, la de mayonesa... abusar sin piedad de ellas, y como con los aceites, mejor cuanto más tiempo se dejen puestas.
  • Hacerse mascarillas pre-lavado con aceites o mascarillas caseras, y cuantas más horas se tengan puestos mejor. Luego lavar el pelo con champú, y después mascarilla comercial durante 1-2 horas. Hacer esto cada vez que se lave el pelo decolorado y hecho polvo a mí siempre me ha hecho milagros. 
  • Abusa de buenos sérums: tras una decoloración, me los aplico en puntas y medios varias veces al día. Eso sí: conforme vaya mejorando y recuperando la hidratación, espaciar el uso de tanto producto ("menos es más"), o ahogaremos y saturaremos el pelo y quedará apelmazado y sucio.
  • Hasta que el cabello no se recupere quedan terminantemente prohibidos los aparatos de calor: secadores, planchas, tenacillas... y cuando se utilicen, que sea de siglo en siglo y siempre acompañados de un buen protector térmico. Y si no se usan nunca, mejor.
  • Tras lavar el pelo, jamás peinarlo mientras siga húmedo. El pelo mojado es cuando más frágil está, y si encima está recién decolorado, como le pasemos un peine podemos despedirnos de nuestra melena. Esperar hasta que esté seco, y entonces ya peinar.
  • No volver a decolorar. Tampoco dar tintes en un espacio razonable de tiempo, hasta que el pelo se vaya curando. Y cuando volvamos a teñir, los primeros meses es sumamente recomendable optar por baños de color sin amoniaco en lugar de tintes permanentes.
  • Cuanto más oscuro nos tiñamos el cabello, más disimulará los daños de la decoloración. Yo lo llevo negro azulado y nadie diría que hace pocos días he pasado por dos decoloraciones. Visualmente está casi igual que antes de decolorarme.
  • Tratar el pelo como si fuera porcelana: después de lavarlo no frotarlo con la toalla sino únicamente envolverlo en ella, y una vez seco peinarlo y desenredarlo muuuuuuy suavemente, aunque tardemos más. Y cuanto menos lo peinemos y toquemos a lo largo del día, mejor. Repito: un pelo recién decolorado es la debilitación personificada. De hecho, los primeros días tras la decoloración es super recomendable peinarlo con los dedos. Conforme se vaya recuperando entonces ya sí retomamos el peine. En mi caso, hace años que desterré los cepillos y peines tradicionales, y siempre utilizo éstos y fenomenal; peinan de 10, me desenredan la melena en segundos y no rompen el pelo:
  • Restringir al máximo el uso de productos de fijación: geles, espumas, lacas, ceras, gominas... y si no se usan nunca, mejor. 
    • Nunca dormir con el pelo mojado.
    • Saber lavar el pelo. Parece obvio pero lo hace poca gente y por eso luego muchas se quejan de que X producto les va mal. Jamás frotar los medios y puntas con el champú: lo único que hay que frotar -con dedicación pero suavemente; y con las yemas de los dedos, nada de clavar las uñas- es el cuero cabelludo. El resto del pelo no debemos frotarlo: la espuma que cae lo lavará por sí solo. Nunca lavar el champú nada más aplicarlo: hay que dejarlo actuar entre 3 y 5 minutos para que actúen sus agentes nutritivos y reparadores, y ya luego lavar. De normal no hay que aplicar mascarilla en las raíces ni excederse en la cantidad, pero un pelo recién decolorado exige kilos de mascarilla en la totalidad de la cabeza, hasta que se recupere. Y aclarar perfectamente y sin prisas: el pelo debe quedar 100% limpio de restos de productos. Restringir al máximo el agua caliente, y si lo lavamos siempre con agua fría, mejor. Al principio cuesta, sobre todo en invierno, pero luego te acostumbras y yo ahora sería incapaz de lavar mi pelo con agua tibia o caliente. Además, si nos teñimos lavarlo con agua fría es casi obligatorio, dado que la caliente se "come" el tinte, y además el agua fría deja el pelo super brillante y vigorizado, a diferencia de la caliente que daña el pelo y su cutícula.
    Si no seguimos estas pautas el pelo quedará fatal, y echaremos la culpa a los "malos productos".
    • Evitar los recogidos muy tirantes. Que la goma quede firme pero nunca apretada o el pelo se partirá. Y si podemos evitar recogerlo, mejor. El pelo recién decolorado está debilitado al extremo, por lo que hay que manipularlo lo menos posible.
    • Usar buenos productos y que sean muy reparadores y nutritivos. Para recuperar un cabello destrozado por decoloración recomiendo encarecidamente esta JOYA. O el Xheken Capilar, también comentado en el blog. Y el aceite de coco.
    • Espaciar los lavados el mayor número de días que podamos, especialmente cuando la decoloración esté muy reciente. 
    • Exponer el pelo lo menos posible al sol y al agua de mar o piscina.
    • Comer bien y beber mucha agua. El cabello debe ser reforzado y nutrido desde dentro. Suplementos como vitaminas, levadura de cerveza, germen de trigo o biotina son recomendables.
    • Cortar las puntas.

    Que ahora recuerde, eso es todo. En realidad casi todos estos hábitos los hago SIEMPRE, haya decolorado o no. Lo primordial es abusar de aceites y mascarillas: es lo que a mí siempre me ha recuperado el pelo tras una decoloración salvaje. Y nada de planchas o secador hasta que no vayamos viendo el pelo recuperado. Y por supuesto: olvidarse de la decoloración en muchísimo tiempo, y si es para siempre, mejor.

    viernes, 16 de octubre de 2015

    Barra de labios Superstay 14h - Maybelline New York


    Maybelline es una marca que siempre me ha gustado mucho, dado que la llevo usando desde que empecé a maquillarme, he tenido muchísimos productos y todos me han ido fenomenal. Aunque alguna decepción ha habido: es el caso de esta barra de labios.

    Lanzado hace un par de años, Superstay 14h es un labial de los llamados fijos o semi-permanentes. Asegura 14 horas de duración, ofreciendo al mismo tiempo una textura confortable. Es sabido que estos labiales de extrema permanencia tienen la desventaja de que la mayoría resecan los labios debido a su textura tan seca, a diferencia de las barras de labios de toda la vida, hidratantes y cremosas pese a que no duren tanto como las fijas. Es por tanto, cuestión de otorgar prioridad a la duración o a la comodidad.

    Este labial de Maybelline cumple en lo de no resecar. Tiene una textura muy cómoda, si bien no se siente hidratante, pero tampoco da sensación de sequedad. El acabado que dejan es mate. El envase es una monada y la gama de colores, preciosa. ¿En qué me ha fallado? pues precisamente, en que eso de "14 horas de duración" todavía estoy esperando encontrarlo.

    A mí estas barras me duran puestas un suspiro, si bien también depende del color. Y no sé si era peor el remedio que la enfermedad, pues el labial que más me duraba, al final se acababa yendo a ronchas y dejando los labios pintados únicamente en las comisuras, quedando un efecto horrible. Para eso prefiero que el color desaparezca del todo.


    Tuve tres (en las fotos):  Infinitely Fuchsia, Beige for Good y Mauve Toujours.

    La primera era mi favorita de las tres. Es un fuchsia frío-azulado muy intenso, precioso el color (es el que lleva la modelo en la foto publicitaria). Esta es la que comentaba que me desaparece a trozos. Recién puesta muy bien, pero a las pocas horas -nada de 14- se había ido casi todo el color especialmente en el centro de los labios, quedando un efecto feísimo como si te los hubieras perfilado de fuchsia y dejado sin pintar por dentro. Una lástima, porque repito que el color es una maravilla.

    La segunda es un beige nude que desaparecía con mirarlo. Para colmo no me sentaba bien este color, ya que era un nude amarronado muy mortecino y apagado. Prefiero los nudes rosados, infinitamente. La última es un malva, que lo mismo: muy bonito en la barra pero al final me di cuenta de que no me favorecía a la cara. Parece un tono muy vivo pero puesto en los labios me resulta un malva muy soso y tristón. Y lo mismo que la barra beige: era visto y no visto en mis labios. 

    Son unas barras que recién puestas quedan muy chulas (si te gusta el color), pero eso de 14 horas de duración, al menos en mis labios estoy por verlo. Me costaron unos 7 euros cada una, y desde luego, no repetiré con ellas. 

    NOTA: 4 / 10

    jueves, 15 de octubre de 2015

    Discos desmaquillantes - Deliplus


    No es la primera vez que compro este producto, pero puedo asegurar que ha sido la última. Son los discos desmaquillantes de Deliplus. 

    Fabricados a base de 100% algodón y testados dermatológicamente, los utilizo a diario para retirar el maquillaje o suciedad impregnándolos en leches limpiadoras, desmaquillantes waterproof, etc. Son suaves y eliminan eficazmente el maquillaje, si bien los he probado mejores. 

    Y lo que detesto de ellos: el algodón se desmenuza con gran facilidad y el disco se queda "partido" en dos mitades. Al coger un disco del paquete hay que ir con mucho cuidado porque de lo contrario nos quedaremos con medio disco entre los dedos y la otra mitad con el algodón deshecho dentro del paquete. Y claro, con esas capas tan finitas y el algodón destrozado, a ver quién es la guapa que se desmaquilla con un disco en esas condiciones: hay que tirar esas dos partes y coger uno nuevo.

    No tienen nada que ver con los discos desmaquillantes de por ejemplo Carrefour o LIDL: infinitamente mejores, igual o más suaves y al mismo tiempo más compactos y duros, de que no se deshacen ni se rompen. Recomiendo muy especialmente los de Carrefour, son perfectos. El problema es que Mercadona me pilla al lado de casa y por tanto me es más cómodo adquirir los de Deliplus, pero la próxima vez a mí ya no me enganchan.

    El paquete contiene muchísimos discos: 150. Y el precio es absolutamente tentador: 95 céntimos. Pese a ello, ya digo que NO repito con ellos. 

    NOTA: 1 / 10

    martes, 13 de octubre de 2015

    Colour Elixir Giant Pen Stick - Max Factor


    No suelo comprar cosméticos solo de verlos en la perfumería, sino que primero me gusta informarme detenidamente mediante fotos y opiniones en Internet. Una excepción fue este labial: el sábado se vino conmigo nada más verlo en el stand de Max Factor.

    Se trata del Colour Elixir Giant Pen Stick. Es una barra de labios en formato lápiz grueso o jumbo. Siempre me han gustado desde que uno de los primeros labiales que usé cuando empecé a maquillarme fuera así: unos jumbos de Deliplus en tonos terracota y marrón que causaron furor entre las chicas del instituto (menos mal que los gloriosos 90 murieron en el ámbito del maquillaje, porque hoy no me pinto los labios de marrón ni harta de calimocho).

    Este lápiz de Max Factor se caracteriza por otorgar un color extremo. Es una gama con tonos muy intensos que resaltan y definen los labios. Como todos los jumbos es enormemente preciso, rápido, fácil y cómodo de utilizar. El acabado no es mate ni ultra-brillante sino satinado. La textura es una auténtica maravilla: es bastante cremoso pero suave y muy ligero al mismo tiempo, no reseca y es comodísimo de llevar, además de ser bastante duradero. Trae muchísima cantidad. Y lo más importante: favorece una locura.


    Tengo el 35 Passionate Red: un rojo sangre que no llega a ser muy oscuro (ya conté aquí que me he despedido para siempre de los rojos oscurísimos, pues soy generosa cuando digo que me quedan horribles). Este es UN ROJO PERFECTO para mi gusto, pues es muy vivo y luminoso sin ser de esos rojos fosforitos y pachangueros, al tiempo que es ligeramente oscuro pero sin pasarse y ser de esos rojos que de tan oscuros parecen marrones y/o apagan el rostro una barbaridad. Es un tono muy elegante y sensual, delicado a la par que impactante, y su brillo satinado realza lo infinito.

    Puedo equivocarme pero juraría que es el color que lleva la modelo en el anuncio. Es PRECIOSO.

    Cubre y pigmenta de maravilla: de una sola pasada deja los labios como en la foto publicitaria, sin ser necesario repasar varias veces. Desde luego, la publicidad no engaña acerca de la poderosa pigmentación y color ultra-intenso de este labial.

    Costó 6.85 euros: precio genial siendo como es un producto tan fantástico. Nunca me ha defraudado ningún cosmético de Max Factor en años y años, y sigue la racha.

    NOTA: 10 / 10

    lunes, 12 de octubre de 2015

    Sombras de ojos Ombre Stretch - Bourjois


    La publicidad de estas sombras nos dice:

    ¡IMAGINA, DIFUMINA, SORPRENDE! LA SOMBRA DE OJOS ULTRA EXTENSIBLE, ENRIQUECIDA CON MICRO ESFERAS DE NYLON

    La sombra de ojos Ombre Stretch crea otro punto de vista sobre el maquillaje de los ojos. Los colores intensos desde la primera aplicación, se extienden muy fácilmente para difuminar y llevar el resultado hasta el infinito.

    El grado de innovación de la fórmula reside en las micro esferas de nylon. Éstas micro esferas se adhieren impecablemente al párpado, envolviéndolo y ajustándose perfectamente a su forma. Éste polvo elástico y suave está dotado de cualidades de adaptación y duración inigualables.

    Su pincel profesional aplica la fórmula con destreza y refuerza la tecnicidad del polvo.

    Su resultado es modelable: intenso en la primera aplicación pero se puede difuminar fácilmente para un acabado satinado y luminoso.

    Su formato de diseño novedoso contiene un espejo panorámico integrado.


    En verdad: mucho ruido y pocas nueces. Ombre Stretch es uno de esos productos con publicidad muy sugestiva pero que a la hora de la verdad todo es más falso y exagerado que los labios de Esther Cañadas. Son sombras de ojos normales y corrientes que ni tienen ningún sistema novedoso, inigualable ni "ultra-extensible", ni te hacen notar la supuesta magia cósmica de esas "super-esferas de nylon" y "tecnicidad del polvo".

    Sí, claro que se extienden y difuminan: como hace cualquier sombra de ojos.

    Lo único que destaca es el envase: son estuches muy bonitos (como todo lo de Bourjois). Y traen espejo y aplicador, lo cual me encanta. Muchas sombras solo incluyen uno o directamente ninguno, cuando es algo comodísimo si te las llevas por ahí. El pincelito es bastante bueno, por cierto.

    Tengo dos Ombre Stretch: 10 bleu elastane y 02 maxi blanc. 


    La primera es un azul medio con sutil toque verdoso. Es un color muy bonito y bastante sobrio, no es de esos azules neón / papagayo. Me gusta oscurecerla con sombra negra, obteniendo así un azulado más oscuro. La segunda es blanca con precioso reflejo avainillado / dorado. La utilizo muchísimo para iluminar el arco de la ceja.

    Como dije al principio, son sombras corrientes y molientes. No veo nada destacable en ellas. Son suavísimas y tienen muy buena textura pero se quedan algo cortas pigmentando, especialmente la azul. La intensidad que nos mencionan en la publicidad no la veo por ningún lado, si bien la blanca pinta infinitamente mejor que la azul. La duración tampoco es para emocionarse, aunque ambos factores mejoran considerablemente si las aplicamos en mojado y después de una buena prebase, pero reitero que con la blanca no hace falta.

    Contienen 2.5 gramos que cunden la vida entera. La sombra blanca la tengo desde hace un año y parece nueva usándola muchísimo, y la azul ya irá por sus 5 años o más y no llevo gastada ni la mitad. Son interminables. 

    La azul la adquirí a su precio normal en una perfumería por 9 euros, mientras que la blanca no llegó a 4 comprada en Ebay. Si las encontramos tan baratas pueden merecer la pena si nos gusta mucho algún color, pero si no, yo me iría a por sombras mejores (refiriéndome a la azul, pues ya digo que la blanca sí es excelente). De todas formas, a ver si otras sombras aprenden de ellas en lo de incluir espejo y aplicador.

    NOTA: 4.5 / 10 (la azul). 10 / 10 (la blanca).

    sábado, 10 de octubre de 2015

    Mascarilla capilar de keratina - Agrado


    Esas ocasiones en las que adquieres un cosmético ultra-barato y de marca NISU ("ni su madre la conoce"), pensando que va a ser malísimo.... y acabas llevándote una sorpresa supina. Es lo que me ha sucedido con esta mascarilla.

    Es de Agrado Cosmetic: empresa española ubicada en Valencia que fabrica productos de bajo coste, abarcando desde limpiadores para el hogar hasta cosméticos para la higiene y cuidado personal: capilares, faciales y corporales. Yo llevaba tiempo viendo sus productos capilares en perfumerías, pero nunca probé nada porque me daba la sensación de que serían horribles. Pues, como el resto de sus productos sean como esta mascarilla...

    Me refiero a la mascarilla capilar Keratina. Formulada con keratina, ayuda a reparar la cutícula de la fibra aportando al pelo suavidad y vitalidad. Nutre, repara y reduce visiblemente el encrespamiento. Yo no tengo problemas de encrespado pero la compré por el tema de la keratina y sus promesas de nutrición y reparación, y esencialmente, por su precio y cantidad. Y decir que esta mascarilla es muy buena. La estoy usando tras el champú Adiós Daños de Fructis, alternando ambos con el champú y la mascarilla Oliva Mítica de Original Remedies.

    Que no engañen su marca "cutre" e irrisorio precio: deja el pelo muy bien, igual o mejor que mascarillas de marcas de perfumería más caras y populares (si bien hay mascarillas que me van aún mejor). El cabello queda nutrido pero suelto al mismo tiempo, y sobre todo brillante y suavísimo: me ha sorprendido lo brillante que deja el pelo, así como el tacto sedoso que le aportaSu publicidad respecto al brillo, nutrición y soltura, desde luego no engaña. 

    El pedazo de bote contiene la friolera de 500 ml, por lo que nos durará tiempo largo. Y para terminar de alucinar: solamente me costó 2.10 euros. Prefiero otras mascarillas, pero repetiría con ella.

    NOTA: 8 / 10

    lunes, 5 de octubre de 2015

    Giordani Gold Festive Bronzing Pearls - Oriflame


    Oriflame es una excelente firma de cosméticos sueca que siempre ha estado presente en mi vida: junto con Maybelline e Yves Rocher fue la marca que más utilicé cuando empecé a maquillarme de adolescente. Es una marca de venta por catálogo que funciona mediante comerciales a domicilio, al igual que Avon y otras. Actualmente pueden comprarse sus productos vía web, pero el sistema de comerciales persiste. Y por aquel entonces, cuando Internet no estaba masificada, era la única forma por la que se podía comprar Oriflame. En mi caso, una vecina la vendía y frecuentemente venía a casa a darnos el nuevo catálogo y vendernos productos. Mi madre y yo siempre estuvimos encantadas con esta marca y le comprábamos bastante. Por desgracia, hace años se mudó, y Oriflame desapareció de mi vida. Eso ha cambiado recientemente, dado que una buena amiga de Madrid es vendedora y le puedo comprar cosméticos y ella me los manda por correo, como hizo con este producto.

    Se trata de las perlas bronceadoras de la gama Giordani Gold, una línea de maquillaje dentro de Oriflame cuyos productos son más caros, elegantes y se supone que mejores que los de la línea normal. Al igual que tienen una gama orientada a chicas adolescentes, con envases más desenfadados y precios muy económicos.

    Ya tuve este producto de adolescente, solo que por aquel entonces el envase no era circular y dorado como ahora, sino cuadrado y negro. Me gustaba más el antiguo aunque el actual también es muy bonito y más práctico, porque el negro era más grande y el dorado es más pequeño y ligero, si bien lleva la misma cantidad de producto. 


    Las perlas se aplican con brocha y poseen el mismo uso y finalidad que unos polvos de sol: solo cambia el formato, que en lugar de ser polvo prensado, son bolitas. Aportan un tono bronceado PRECIOSO muy natural y favorecedor y nada marrón o naranja, sino que nos dejan un color caramelo radiante. Si como en mi caso ya somos morenas de piel, el resultado es espectacular. Las perlas tienen colores tierra, chocolate, caramelo y vainilla que se mezclan entre sí al pasar la brocha. Dichos tonos son satinados y las bolitas más claras son especialmente iluminadoras; por ello el acabado de este producto no es mate: no dejan un acabado "bombilla" ni son purpurinosas ni nada de eso, pero dan muchísima luminosidad. Yo las utilizo en el rostro, y en verano también en el cuerpo. Quedan fantásticas. 

    El envase dorado es muy elegante y de calidad. Incluye una esponja protectora para que las bolitas no choquen contra el espejo. Que no engañe la foto de la publicidad: no incluye brocha. 

    Para colmo, su enorme cantidad: 25 gramos. Las bolitas no se gastan ni a la de tres, y si coloretes de 3 o 5 gramos pasan 5 años y me siguen como nuevos, a saber cuánto tardarán en terminarse 25.

    Esta preciosidad tiene un precio de 29 euros, si bien a menudo puede encontrarse de oferta en el catálogo por 15-17, e incluso alguna vez ha llegado a estar a 10-12 euros. Hay que estar muy pendiente de las ofertas en Oriflame. A mí me salió regalado porque mi amiga se las había comprado primero para ella pero como tiene mucho maquillaje vió que no iba a usarlas y que le iban a estar ocupando espacio tontamente, así que me las ofreció ¡por 4 euros!. No me pude resistir, y no me arrepiento dados los resultados de este maravilloso producto.

    NOTA: 10 / 10

    sábado, 3 de octubre de 2015

    Barra de labios Luxury Lipstick - Elizabeth Taylor

    Recientemente me he deshecho de mi barra de labios roja de Estée Lauder que comenté aquí, porque si bien era un labial de calidad excelente (y caro), tenía un color que al principio creí que sí pero al final me di cuenta de que no me favorecía debido a que era un rojo demasiado oscuro y cálido: más que rojo parecía marrón oscuro, y es que me van mejor rojos más vivos y especialmente los que tienen matiz frío / azulado.

    Por ello, he recuperado esta barra en mi arsenal. La tengo desde hace unos años y la he usado poco y no sé por qué, dado que es fantástica. A partir de ahora la utilizaré más.

    Es la Luxury Lipstick de Elizabeth Taylor. Tratándose de mi actriz favorita de cine clásico (siento devoción por ella desde que era pequeña y veía sus películas en la tele; admiración que se disparó de mayor conforme fui leyendo sobre su vida y su carácter tan apasionado, salvaje y políticamente incorrecto), cuando vi esta línea de maquillaje dedicada a ella sentí la imperiosa necesidad de hacerme con algún producto. A lo largo de los años han ido lanzando varias líneas de perfumes, joyería y cosméticos inspirados en la legendaria Elizabeth, y este labial pertenece a la firma estadounidense House of Taylor. 

    La barra es tan majestuosa, lujosa y hermosa como lo fue ella. Su elegantísimo aspecto exterior enamora con su carcasa en oro y su detalle en la apertura emulando los famosos diamantes por los que Elizabeth profesaba adicción. El envase es de gran calidad, dado que tengo este labial desde hace años y se mantiene como el primer día sin que tenga desperfectos de ningún tipo. Muestra las iniciales de Elizabeth Taylor grabadas en la parte superior de la tapa.

    Mi tono es "Glamorous": rojo profundo con matiz cereza PRECIOSO. Queda espectacular, y a diferencia de la barra de Estée Lauder me favorece enormemente. Adoro los rojos vivos y fríos, y me encanta cuando tienen un toque rosado como le sucede a éste. Es mate, sin acabado satinado. La duración es excelente y se mantiene como recién puesto durante horas; para ser un tono tan intenso sorprende su duración pasado ese tiempo, incluso después de comer. También es verdad que por norma general, los labiales mates duran más que los brillantes.

    Costó descatalogada sobre 10 euros en Ebay, comprada a un vendedor estadounidense. Precio de risa para un producto extraordinario, tanto como la maravillosa mujer en quien se inspira.

    NOTA: 10 / 10