lunes, 31 de agosto de 2015

Exfoliante facial de albaricoque - Cyclax

La empresa británica de cremas Cyclax fue fundada en 1896 y cuenta con la garantía de la Casa Real Británica, tal y como puede leerse en su logo y productos. Resulta que la reina Isabel II contrató a una representante de Cyclax como asesora de belleza, y los productos de la marca empezaron a ser utilizados por miembros de la Casa Real. Esta relación mantenida en el tiempo entre la Corona y Cyclax provocó que en 1961 la marca consiguiera la concesión de una Garantía Real de la Corona Británica, lo cual ha derivado hasta la actualidad en una fama muy productiva para esta marca. 

Una de las señas de Cyclax es el uso de principios activos naturales para la formulación de sus productos, con ingredientes como el Aloe Vera, la lavanda, el té verde, el albaricoque... Cuenta con diversas líneas de cuidado facial y corporal adaptadas a las necesidades de cada tipo de piel, todo de calidad probada a precios competitivos. No testan en animales. 

Yo tengo el exfoliante facial de albaricoque. Se vende como un limpiador vigorizante y exfoliante con extractos de esa fruta, que suaviza y nutre la epidermis seca y apagada. El albaricoque tiene vitaminas A y E y es rico en ácidos grasos poliinsaturados y minerales: propiedades muy beneficiosas para la piel. Este producto puede utilizarse una o dos veces por semana.

Lo uso en el rostro, aunque alguna vez lo he utilizado como exfoliante corporal.
Es muy suave: demasiado, de hecho. No es que sea ineficaz: cumple su función y deja la piel exfoliada, limpia y renovada. Pero no es tan potente como otros exfoliantes. Aunque en cierta forma se agradece, pues algunos son de gránulo tan duro que cuando estás frotando casi sientes que te van a arrancar la piel. En cambio, este de Cyclax es tan suave, deslizante y cremoso que parece que te estés aplicando una crema convencional. No rasca apenas, lo que sumado a su riquísimo olor frutal hace de la exfoliación con este producto un ritual muy agradable. Se limpia con agua muy fácilmente, a diferencia de algún exfoliante con el que tienes que estar 2 horas hasta conseguir retirar todos los gránulos. 

Contiene 300 ml y me encanta que traiga tanta cantidad, pues tengo el tarro desde diciembre y usándolo todas las semanas no llevo gastado ni la mitad. Aunque por ejemplo, a la hora de organizarlo en el baño o llevarlo de viaje es un formato muy aparatoso al tratarse de un tarro tan enorme. Claro que sin duda, me compensa con creces lo primero. 

Su precio fijo marca unos 7-8 euros, pero yo lo compré en una peluquería por 4: precio-chollo para un producto tan bueno. Vendían más cremas de esta marca, como la facial de té verde, y cuando vuelva, si las siguen teniendo es muy probable que compre alguna para ver qué tal van.

Excelente producto, si bien se le echa en falta más poder exfoliante.

NOTA: 9 / 10