Batiste fue marca pionera en España de los champús en seco de formato spray. No había usado ninguno, no me llaman nada la atención y a mí dame los champús convencionales que se lavan con agua.
Hace tiempo compré el Batiste para mis padres convalecientes: funcionó muy bien y pude lavarles el cabello en el sillón y sin necesidad de agua. Estos champús los veo idóneos para eso, para personas que por problemas de movilidad no pueden lavarse el pelo en ducha o bañera. Pero sobre todo son muy famosos para si tienes una emergencia o estás de viaje y no te da a tiempo a lavar, o para alargar el tiempo entre lavados normales con agua. Se supone que lo aplicas en las raíces sucias, masajeas, peinas, y magia: cabello limpio.
Siempre tengo tiempo de sobra para lavar mi pelo, pero es que tampoco me lleva 200 horas: en total no tardo más de 15 o 20 minutos (mojar, aplicar champú, lavar, aplicar acondicionador o mascarilla y dejar actuar entre 2 y 10 minutos, lavar, envolver en toalla, desenredar con peine y dejar secar al aire). Por eso siempre preferiré lavarlo de la manera tradicional, me gusta hacerlo y no me supone un esfuerzo titánico. Desde luego, no soy clientela potencial del champú en seco.
Tenía el Batiste echando telarañas en el baño -desde mis padres no lo volví a utilizar en año y medio-. Hasta que hace poco lo usé en mí: no pensaba salir pero luego sí, y en 15 minutos habría podido lavar el pelo, pero aproveché y decidí probar el Batiste.
Seguí las instrucciones: agitar, aplicar a distancia sobre las raíces y luego masajear para distribuirlo. El pelo se me quedó BLANCO. Intenté masajear a ver si se iba, pero nada. Fue como envejecer 40 años en 5 segundos, y si te quieres disfrazar de Geralt de Rivia es perfecto. Además, si esto ocurre en pelo claro igual no canta tanto, pero en el mío siendo negro, imagina. Encima es que lo apliqué con cuidado, a distancia y apretando poquito para que se depositara solo en raíz, pero menudo chorro echa, que cubrió casi todo el casco. No iba a salir así, lavé enseguida para retirar lo blanco.
Tiene muy buenas opiniones, así que igual se estropeó tras no usarlo durante tanto tiempo, o no me lo puse bien. Pero es que a mis padres no se les quedó blanco y se lo apliqué del mismo modo. Ni idea de qué pudo ocurrir, pero no vuelvo a usar champú en seco, y donde se ponga el champú con agua de toda la vida que se quite todo. Llámame carroza, pero a mí estos inventos...
No voy a puntuarlo ni a suspenderlo por eso, porque aunque en mí funcionó fatal, en mis padres fue todo lo contrario. Menudo enigma, ni Twin Peaks. Costó 3 o 4 euros el tamaño de 200 ml.
He leído que los champús en seco van muy bien para limpiar manchas de grasa en textiles y más sitios, lo probaré.
Mi pelo negro de normal, y tras aplicar el Batiste:


































