Mostrando entradas con la etiqueta Shu Uemura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Shu Uemura. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de abril de 2024

Mascarilla Ultimate Reset - Shu Uemura

La firma japonesa Shu Uemura es sinónimo de lujo, prestigio y calidad superior (y sus precios también). Solo he tenido dos productos: esta mascarilla, y la espectacular paleta de sombras con forma de luna de Sailor Moon, que espero que me dure tropecientos años. Y la mascarilla es cara, pero es que la paleta costó más del doble: 98 euros + envío y aduanas = 120.

La mascarilla la compré como capricho tonto tras el subidón cuando recuperé el cabello tras mi última decoloración -4 de abril del año pasado-. Entre productos profesionales, toneladas de aceites y mascarillas caseras y sobre todo el tijeretazo, conseguí resucitar el pelo en muy poco tiempo, y a modo de celebración quise regalarme algún producto sin importar precio. Por probar algo capilar de Shu Uemura, elegí la mascarilla Ultimate Reset.

Se orienta a cabello extremadamente dañado tras agresiones químicas como precisamente la decoloración. Contiene extracto de arroz cosechado en Hyogo, Japón (lo que quieran contar: seguro que es arroz de tu pueblo de al lado, y más teniendo en cuenta que Shu Uemura fabrica en España). También incluye ceramida y alta concentración en vitaminas y minerales. Repara, nutre, hidrata y promueve la síntesis de colágeno y la elasticidad y restauración de las fibras muy dañadas. Ya tenía el pelo totalmente recuperado y no me habría hecho falta este producto, pero aun así lo pillé, a modo de premio / guinda final de la reparación.

Hace nada escribí sobre el agua de arroz para el pelo y sus beneficios. Esta mascarilla contiene arroz, pero si quieres el método japonés tal cual se ha hecho siempre allí, mil veces mejor elaborar agua de arroz casera. Y en lugar de tener una birria de extracto de arroz en esta mascarilla u otras, en el supermercado te cuesta 1 euro el paquetito de arroz que da para hacer agua de arroz durante casi dos meses. Y 100% natural y con muchísima más concentración de arroz, amén de ser el método original que mujeres asiáticas llevan haciendo siglos (literal) para cuidar sus melenas.
 

Se considera a esta mascarilla "un milagro" a la hora de reparar cabello destrozado por decolorantes, mechas, planchas, permanentes o alisados químicos... Yo lo siento, pero en mi experiencia con decoloraciones que dejan el pelo para tirarlo a la basura, el milagro se llama TIJERA. Los productos son gran ayuda, no lo niego (y más aún los aceites naturales y mascarillas caseras como la de aceite de oliva + mayonesa + huevo). Aunque es una mejoría muy superficial, suavizando el tacto estropajo y mejorando un poco la apariencia. Pero como tengas el pelo quemado y las puntas como alambres, eso no lo va a arreglar ninguna mascarilla aunque cueste 500 euros. Para volver a tener el pelo 100% como nuevo y en nada de tiempo, lo más inteligente, barato y eficaz con diferencia es ir a la peluquería a que le metan un buen cortazo. Es un putadón y yo el año pasado estuve meses con el pelo tan corto que me daba angustia, pero ahora ya empiezo a tener un largo decente, y lo más importante: melena lisa, negra y brillantísima en perfecto estado y sin el más mínimo problema.

No puedo opinar sobre sus efectos reparadores porque ya lo tenía recuperado cuando la compré, pero da igual, deja el pelo perfecto, suavísimo, nutrido, brillazo, liso pulido... Si bien hay mascarillas mucho más baratas que me hacen LO MISMO. Ahora estoy con la famosa Dream Cream de Lola Cosmetics y me deja el pelo igual o mejor que la de Shu Uemura. Y no costó 48 euros, sino 7, y trae mucha más cantidad.

El olor es ESPECTACULAR: huele totalmente a perfume caro, muy muy floral, afrutado, especiado y oriental -te transporta al Japón de los cerezos-. Fragancia lujosa, femenina y delicada, a la par que ultra intensa. Recuerdo cuando abrí el tarro por primera vez, que se quedó oliendo todo el salón!!!. Ah, y el tarro es elegantísimo y precioso con ese verde oscuro nacarado mezclado con negro. No digo más, que lo he limpiado y guardado para ir rellenándolo con otras mascarillas.

Ha durado un año justo: al principio la usaba una vez cada 15 días o así, y desde hace varios meses pasé a utilizarla solo una vez al mes como tratamiento intensivo de reparación / mantenimiento, justo después de teñir. Y ya no volvía a usarla hasta el siguiente tinte negro un mes después. Por eso ha durado tanto, teniendo solo 200 ml.

La adquirí en Amazon. Fueron 48 euros, pero habiendo durado un año se ha amortizado con creces. Ojo con dónde se compra, pues en otras tiendas la tienen por 60-80 euros.

NOTA: 10 / 10

viernes, 26 de mayo de 2023

Paleta de sombras Sailor Moon (Moon Crisis) - Shu Uemura


Aquí comenté la adquisición de esta paleta y remito a esa reseña para detalles de porqué la compré (gracias Assassin´s Creed), dónde, precios, etc. Hoy voy a centrarme en la paleta en sí.

A fecha de hoy, es el producto de maquillaje y cosmética más caro que he tenido nunca. 98 euros que + envío, comisiones y aduanas se quedaron en 120. Pero no me arrepiento, todo lo contrario. Y como siempre digo: con la de años y años que dura una paleta de sombras, las caras se amortizan de pleno. Si bien hay paletas de 7, 10, 12 euros que no tienen absolutamente nada que envidiar a las de 30, 50, 70 o 100. Yo tengo muchas caras, pero también baratas y todas me gustan por igual.

La prestigiosa, lujosa y "economica" firma japonesa Shu Uemura lanzó esta edición limitada de Sailor Moon a finales del año pasado, de cara a las fiestas navideñas. Productos preciosos pero sin duda la estrella total era la paleta de sombras con forma de luna. Había otra paleta de sombras con forma cuadrada, muy bonita pero nada que ver con la luna. Fue verla y enamorarme.


La paleta Moon Crisis se ve increíblemente PRECIOSA y ESPECTACULAR. En gama alta mira que tengo paletas chulísimas como la Monsieur Big de Lancome con forma de corazón o la High Tides de Tarte con agua en la tapa (qué pasada), pero creo que ésta las ha superado a todas -igual empataría con la de Tarte-. Y tengo otra paleta Sailor Moon de la marca ColourPop que también es divina y encima la tapa es holográfica y le cambia la cara a Bunny según la muevas, pero la pones al lado de la de Shu Uemura y no hay comparación.

Fue mi primer producto de Shu Uemura (hace poco compré una mascarilla del pelo) y enseguida comprendí su renombre: el envase se siente mega-lujoso, la calidad es apabullante y se nota el buen hacer de la aclamada cosmética japonesa -tengo más productos japoneses de maquillaje y cabello y todo es un 10 rotundo-.
 
A falta de que olvide alguno, esta paleta también es el primer producto que tengo de maquillaje japonés. Y lo dicho: menudo estreno.

No hay más que ver las imágenes para admirar el impresionante diseño, y en persona ni te cuento. La tapa es hipnótica entre el dibujo y el contraste del azul noche brillante con el dorado. Y puede no apreciarse en fotos pero las estrellas no están pintadas sino que son en metal y relieve y quedan genial, parecen joyitas. La parte azul y dorada es acolchada, mullida, mientras que el resto de la paleta es de color negro y de material que si no es cuero lo parece. Es robusta y ancha. Muy elegante todo y se combina una tremenda sofisticación con lo inmensamente llamativa que es, y qué chula esa forma de luna. En global luce maravillosa, fantástica: esto no es una paleta de sombras, es un TESORO, una joya, una reliquia a preservar años y años (aunque logre terminar las sombras, el estuche me lo quedaré como decoración).

Viene en caja de cartón, y dentro, bien protegida y envuelta en una funda de tela negra.


La abrimos (cierre magnético) y tenemos espejo también con forma de luna, lámina protectora y las sombras. Son 9 sombras mates y brillantes en la gama del marrón / neutras, por lo que resulta una paleta 100% versátil y ponible para cualquier estilo, hora y ocasión. Cálidas y terrosas excepto una rosada, pudiendo realizar maquillajes discretos para diario o más intensos para ocasiones especiales -hay una oscura con la que podremos intensificar, y no olvidemos las brillantes para acabados más festivos o nocturnos-. Sea como sea, todas son tonalidades finísimas y super elegantes que pegan con todo.

Mates: marrón chocolate oscura, beige tostada, y vainilla. Brillantes: rosa con brillo dorado holográfico (espectacular), dorada tal cual (oro intensísimo), otra dorada (oro viejo), naranja cobriza, glitter multirreflejos en oro y plata, y marrón topo con mucho brillo dorado. Predomina a saco el oro. Tres sombras contienen 1.3 gramos cada una (supongo que serán las tres mates). Las otras cuatro traen 1.4 gramos.

Las brillantes y holográficas son una pasada, pena que en fotos no se aprecie. Mira que tengo sombras brillantes y metalizadas -me encantan- y a estas alturas pocas cosas me sorprenden ya en maquillaje, pero en serio que el brillo de estas sombras es único. El acabado brillante es muy potente pero al mismo tiempo se ve elegante, fino, como reflejo puro. Y por supuesto, cero purpurina.

Al igual que el alucinante envase, la calidad de las sombras es extraordinaria. Pintan las nueve que eso da gloria, y recalco lo impresionantes que lucen las brillantes. La pigmentación de todas es colosal y con una sola capa quedan igual que en el estuche, e igual de formidables la suavidad, textura, finura y facilidad de trabajar y mezclar. A 100 euros (y más) cada una no pienso comprar más paletas de esta marca -salvo si lanzan otra colección de frikada que me chifle-, pero admito que estas sombras me dejan con la boca abierta, y tiene aún más mérito por ser colores tostados, normalitos. Tengo paletas de firmas como Huda Beauty cuyas sombras son espectaculares, pero de verdad que las de Shu Uemura parecen de otro planeta.

Y si como en mi caso eres o fuiste muy fan de Sailor Moon, imagina la nostalgia e ilusión que supone tener esta maravilla. Quién me iba a decir de pequeña cuando compraba merchandising de la serie (juguetes, pósters, figuras, cromos etc etc), que de mayor iba a gastarme 120 euros en una cosa de maquillaje. Claro que si sumo todo, sin duda gasté mucho más dinero de pequeña -bueno, mis padres-.

Espectáculo total de producto, caprichazo de lujo y amor supremo desde el estuche hasta las mismas sombras. ¡Una paleta tan increíble que consigue que no me duelan nada sus 120 eurazos!. Aun así, vuelvo a reiterar que una buena paleta de sombras marrones la encuentras incluso por 5 euros. Ésta la pillé únicamente por Sailor Moon, que si no, la compra Rita. 

NOTA: 10 / 10

lunes, 24 de abril de 2023

Capricho tontuno: me gasto 50 euros en una mascarilla del pelo

Hasta el momento, mi record de gasto en productos capilares lo tenían el champú y la mascarilla Absolut Repair de L´Oreal Professionnel cuando los compré hace muchos años por más de 60 euros. El año pasado los volví a pillar, algo más baratos. 

Tras mi última decoloración (este 4 de abril) ya conté largo y tendido y puse fotos de que en solo dos semanas conseguí reparar mi pelo, entre toneladas de aceites, mascarillas y tratamientos, y sobre todo, porque volví a cortarlo corto. Para celebrarlo quise darme un caprichazo sin importar el dinero, y como últimamente me estoy aficionando a la cosmética japonesa, he adquirido una mascarilla de Shu Uemura. Es la primera vez que voy a usar esta marca en cabello: a ver qué tal y si es tan merecida su fama y prestigio. A fecha de hoy es lo más caro que he comprado nunca en materia capilar, ya que los Absolut fueron 60 y pico euros pero eran dos productos. Casualmente, en maquillaje también es de Shu Uemura lo más caro que he tenido: la impresionante paleta de sombras de Sailor Moon -98 euros que más envío y aduanas se quedaron en 120-. 

Como guinda extra a la reparación, para la mascarilla de Shu Uemura elegí la variedad Ultimate Reset, que es especifica para reparar cabello extremadamente dañado por decoloración, permanentes, alisados químicos u otras agresiones. Con el precio que tiene solo la usaré una vez por semana o cada 15 días, a ver si con suerte dura todo el verano. 

La voy a alternar con la mascarilla jamaicana de Shea Moisture, y con la Elvive Total Repair 5. Les queda poco a las dos y cuando las termine igual vuelvo a pillar una mascarilla Fructis Hair Food, la de banana o la de papaya (me encantan). Y tengo pendiente probar dos mascarillas japonesas muy famosas y elogiadas: la Tsubaki y la Fino, ambas de Shiseido. El champú Tsubaki lo tengo y es una maravilla.

miércoles, 21 de diciembre de 2022

Nuevo chollazo en Elizabeth Arden + recibí la paleta de Shu Uemura


He comentado productos Elizabeth Arden que compré liquidados en Primor al precio de cachondeo de 1.99 euros: paletita de sombras marrones, dúo de sombras grises, polvo bronceador y barra de labios. Hay que tener en cuenta que no hablamos de Maybelline o KIKO, sino de una firma de alta perfumería en el rango de Dior, Clarins, etc. Es impresionante poder adquirir productos de una marca así por solo 2 euros, cuando su precio real ronda mínimo los 20.

Pues el otro día entré a cotillear, y en los cajones donde ponen cosas liquidadas habían traído varias barras de labios de esta marca. De nuevo, 1.99 euros:
  • Barra Color Intrigue, tono "Teaberry Shimmer". Pillé una para mí, otra para mi madre y otra para regalo. Había un montón en este color. Super ponible e inmensamente favorecedor, es una mezcla entre marroncito y rosa.
  • Barra Ceramide Plump Perfect, tono "Perfect Bronze". También para regalo, solo había una. Tono tostado.
  • Barra Beautiful Color, tono "Blush Glow". Para mí. Solo había una. Rosa suave precioso.
Todas en perfecto estado. Lo digo porque la anterior barra que compré, ya puse en su reseña que la acabé tirando debido a que olía fatal. Por suerte los otros productos de Elizabeth Arden que he pillado a 1.99, todo genial. Pero es un riesgo con cosméticos descatalogados hace mucho tiempo: pueden haberse estropeado o adquirir malos olores aunque estén cerrados y sin usar. No obstante, por 1.99 y siendo cosas preciosas y de Elizabeth Arden, como para no arriesgarse.

Y tras algo más de un mes desde que hice el pedido en Alpha Beauty, por fin recibí la paletaza Sailor Moon de la japonesa Shu Uemura. Al final la broma han sido 120 eurazos, ya que de los 111 definitivos me cobraron otros 9 en concepto de aduanas cuando fui a recoger el paquete. No me vuelvo a gastar tanto dinero en un producto de maquillaje en la puñetera vida, ha sido la primera y última vez. Eso sí: si en las fotos es alucinante, en persona puedes LLORAR. De maquillaje nada, esto es directamente una reliquia de coleccionismo -e imagina si eres fan de Sailor Moon-. Shu Uemura tiene los precios que tiene, pero con esta fantasía de paleta se quedaron bien descansados. 

viernes, 18 de noviembre de 2022

Me gasto 120 euros en una paleta de sombras por culpa de un videojuego

Hasta ahora, lo más caro que tenía en maquillaje era la paleta The New Nude de Huda Beauty (68 euros), seguida por las paletas Game of Thrones de Urban Decay y Desert Dusk de Huda Beauty (65 euros c/u). Y si me dices no hace mucho que iba a gastarme 120 euros en un producto de maquillaje, me estoy riendo hasta rodar por el suelo.

La lujosa y "barata" firma japonesa Shu Uemura lanzó en octubre una deslumbrante colección de Sailor Moon. Me enamoré de la impresionante paleta de sombras con forma de luna, pero pasé de comprarla por: 1) Shu Uemura no hace envíos internacionales -ni la web japonesa ni la estadounidense, y en Europa no tienen página-. 2) Ya partiendo de que no podría conseguirla por lo anterior ¡¡costaba casi 100 euros!!. 3) Justo acababa de comprar otra preciosa paleta de Sailor Moon, la de ColourPop. 

Ahora mismo mientras escribo estoy viendo episodios de Sailor Moon. Así pues, entre que nadie la mandaba a España, el precio y que acababa de pillar la paleta de ColourPop, decidí ignorar la de Shu Uemura. Más tarde vi que era posible comprarla en un par de perfumerías que envían a todo el mundo cosméticos de Japón: BonBon Cosmetics y Alpha Beauty. La primera no me daba mucha confianza, a diferencia de la segunda que sí constaté que es tienda 100% real y con muy buenas críticas a la hora de comprar cosmética japonesa desde otros países. Aparte de esas dos tiendas, la paleta la venden en Ebay (más cara aún). Así que la mejor opción era Alpha Beauty. Se quedó en 94 dólares estadounidenses + 14 del envío = 108 dólares. Se sumaron casi 8 por comisión de Paypal por comprar a Japón -en estas dos perfumerías solo se puede pagar con Paypal-. En total y al cambio de divisa, la broma han sido 111,54 euros.

¿Por qué la pillé al final, cuando había decidido un rotundo "no" por el precio y por tener la de ColourPop?. Recientemente completé todos los Desafíos de Maestría del Assassin´s Creed Valhalla. Si los habéis jugado o conocéis a alguien que lo haya hecho se me comprenderá. Me llevó un par de semanas y tropecientas horas superar todos, siendo probablemente lo más complicado que he hecho en un videojuego, y no he jugado pocos. Algunos son más fáciles pero otros me costó una barbaridad completarlos -un beso al que iba con tiempo, que hasta que conseguí hacerlo casi me da un ataque-. Muchos jugadores no logran superarlos y del cabreo los abandonan y con razón (estos Desafíos han sido muy criticados por su dificultad y por bugs). Quise abandonar yo también, pero como todos los juegos me gusta hacerlos al 100% y no dejarme nada, seguí intentándolo. La tensión, desesperación, dificultad y esfuerzo llegaron a tal punto que me prometí que si lo conseguía me compraría la paleta de Shu Uemura.

Es el producto de maquillaje y cosmética más caro que he tenido, pero que me quiten lo bailao. Y como siempre digo, estas paletas se amortizan con creces por la calidad y sobre todo porque duran mil años. Sobra añadir que cuando termine las sombras, el estuche lo guardaré como adorno. Eso sí: ha sido algo extremadamente excepcional y por lo fanática que fui de Sailor Moon y el factor nostalgia / coleccionismo (y ya tengo regalo de Navidad), pero ni harta de absenta me vuelvo a gastar esta pasta en un cosmético. 

EDITO: ya la recibí, y al final han sido 120 euros por otros 9 que me han cobrado en Correos por tema aduanas. Nunca había tenido nada de Shu Uemura, y a esto le llamo yo estrenarse a lo grande... Lo dicho: primera vez, y la última.