viernes, 20 de febrero de 2026

Mascarilla capilar japonesa Ichikami - Kracie

La firma japonesa Kracie pertenece a Kanebo desde 1887, y con el pedazo prestigio que tiene la segunda, Kracie debería ser también garantía de calidad top. Como buena amante de Japón y de sus productos de belleza, he usado cosas de esta marca.

Su mascarilla Ichikami se inspira en diversos productos botánicos japoneses (hierbas y aceites de salvado de arroz, de cártamo, de camelia, de perilla, de semilla de nuez) y está especialmente diseñada para el cabello de las mujeres de Japón. Nutre, protege, repara y fortalece. Aporta un acabado sedoso, brillante y suave, y posee un dulce aroma de flor de cerezo.

El envase dorado con la pegatina rosa brillante es bonito bonito. Lástima que la mascarilla...

Posee una extraña textura gelatinosa como a pegotes que no me gusta y me resulta un poco incómoda al aplicar y distribuir por el pelo. La mascarilla china Karseell tiene una textura similar, al igual que las japonesas Tsubaki y Fino de Shiseido. Igual en Asia están acostumbradas a este tacto, pero a mí dame las mascarillas occidentales con texturas más líquidas, cremosas y suaves, de que coges la crema y se funde entre los dedos. 

Resultado en el cabello: bueno pero nada que no me hagan mascarillas de 4 euros. También es que mi pelo no tiene problemas, pero esperaba más de una marca de Kanebo. Y el olor floral, agradable pero nada del otro jueves.

Debo decir que estaba equivocada al creer que las japonesas tienen el pelo negro y liso super finísimo (como yo). Es todo lo contrario: aunque sea tan lacio, su cabello suele ser grueso. Igual por eso esta mascarilla en mí ni fu ni fa, y sencillamente no es para mi tipo de pelo. 

Contiene 200 gramos y costó 11.53 euros en Stylevana. 

Es buena y le pondría más nota, pero me resta puntos que costando 12 euros deja el pelo bien pero tampoco es un resultado de decir "oooooh" (mis actuales champú y acondicionador Sunsilk de 3 euros = ya quisiera la Ichikami). Y ante todo, esa textura horrible como de pelotillas. Espero no volver a usar mascarillas así, aunque todavía me quedan dos tarros de la Karseell y encima son de medio kilo.

NOTA: 5 / 10