A continuación, repaso de los productos capilares que había en los alojamientos cuando pasé el mes de marzo en Japón. Ahora mismo justo hace un mes estaba en el castillo de Osaka, snif, snif. Y esta noche fue el fiestón en el Black Water :_(
TOKYO: preciosa casa familiar en el tranquilísimo barrio residencial de Azabu. Para lavar el pelo tenían montones de productos de marcas diferentes (las japonesas Kracie y Shiseido, coreanas, Pantene, Dove, Tresemmé, Herbal Essences...). Usé siempre un champú y un acondicionador Dove, y un par de veces, un champú también Dove que era 3 en 1 -champú, acondicionador y sérum-.
Los champús y acondicionadores Dove son buenísimos y es una pena que ya no estén en España. En mis años mozos se vendían pero hace siglos que no he vuelto a verlos, excepto alguna vez que traen excedentes de importación a tiendas como Primaprix y Action, y antes, Dealz (ahora es Pepco y por desgracia ya no traen nada de cosmética).
Al terminar la estancia en la casa, de ahí a un hotel también genial, al lado de la Torre de Tokyo. Aquí tenían champú y acondicionador con jalea real, de la marca japonesa Pola. Muy buenos y olían riquísimo.
KYOTO: uffff, se echa de menos el hotelazo tradicional con zona de piscinas onsen. Aquí coincidió que el champú y el acondicionador eran los mismos que los del hotel de Tokyo, toma casualidad.
El siguiente alojamiento y donde pasamos más días fue un monísimo apartamento en pleno barrio de Gion (la ubicación no podía ser mejor para visitar los templos, santuarios y calles tradicionales). Aquí tenían champú y acondicionador también de la marca Pola, aunque eran distintos.
NARA: ryokan tradicional (una pasada este tipo de alojamientos si te flipa la historia japonesa y lo antiguo). Aquí no tenían productos pero vamos, que volvería con los ojos cerrados.
OSAKA: aunque no era esa la intención estuvimos en un hotel sexual jajaja, y resultó ser el alojamiento que más me gustó del viaje. Todos fueron increíbles pero el hotel de Osaka me marcó. La espectacular decoración y colores de la habitación, parecía sin exagerar un palacio de cuento (cómo se nota que buscan crear atmósfera para las parejas). Suma la ubicación cojonuda en pleno Dotonbori, que abría las ventanas y justo debajo estaba el canal con las barcas pasando. Jacuzzi en la habitación, tocador precioso en el baño, servicios a tutiplén (comida, ropa y lencería sexy, vestidos, pelucas y accesorios, películas...) y una noche me prestaron maquillaje MAC para salir de fiesta, hice entrada contándolo. En el baño había de todo: secador, rizador de pelo, plancha de pelo, y multitud de productos desde condones a crema facial y protector térmico para cabello. Yo porque soy anti-aparatos de calor y jamás me plancho el pelo ni uso nada de eso, pero vamos, brutal. Nunca había visto en ningún hotel que ofrecieran tantísima cosa para ponernos guapas; lo dicho, cómo se nota que era un hotel erótico.
Aquí tenían cosméticos de la japonesa Kracie, concretamente la gama Zira (tengo / he tenido productos Kracie pero esta línea Zira nunca la había visto). El champú y el acondicionador contenían argán y aceite de sésamo.
Todos los productos de todos los alojamientos me funcionaron super bien. Igual destacaría los Pola de Kyoto: me dejaban el pelo fenomenal, más liso y pulido. Los Dove de Tokyo también muy bien, y los Kracie de Osaka. No sé hasta qué punto influiría el agua de Japón, la cual era excelente.
Ya me encantaba utilizar cosmética japonesa, pues en el mismo Japón ya imagina. Y desde luego seguiré usando cosas en España, tanto de pelo como de maquillaje y cuidado del cutis. En Japón descubrí una leche limpiadora, un aceite limpiador y una crema facial que tela, me traje los dos últimos. Y todo el maquillaje que compré, además de cuatro peines y varios accesorios de cabello.
Y ya no es solo que las chinas, japonesas y coreanas posean las mejores pieles del mundo: las japonesas tienen un cabello incomparable, pero verlo en persona durante un mes, y siendo mi ideal de belleza el pelo liso y negro, me TRAUMATICÉ viendo esas melenas tan lisas, pulidas y brillantísimas. Era depresivo, no he visto pelos más bonitos y brillantes. Muchas lo llevaban teñido más claro, con mechas o pelucas (sobre todo en Osaka: allí obviamente había mucho más despiporre y transgresión estética que en Tokyo o Kyoto, donde iban más clásicas), pero la inmensa mayoría llevaban su cabello natural oscuro y mega brillante, qué preciosidad de melenas. ¡Y cómo me encanta el pelo tan liso que tienen! a diferencia del liso de plancha típico en Occidente, que anda que no se nota cuando un pelo es liso natural, al "liso" tieso de aparato. Suma el decolorado frito y el escarola estropajo tan habituales aquí: por eso en Japón fue un shock no parar de ver esas melenas naturales que eran pura seda y que brillaban como cristal.
Productos capilares japoneses que tengo ahora mismo: aceite de camelia de Oshima Tsubaki, champú y acondicionador Tsubaki Cool de Shiseido (les queda poco), y 3 sets de champú y acondicionador Kracie (dos sin estrenar).









