La desconfianza que tenía con los champús familiares de litro y 1 euro, y qué grata sorpresa me he llevado.
Hace siglos usé el de Mercadona y también recuerdo la crema suavizante Anian, así como un champú de vainilla y almendra de Carrefour que tela lo bien que olía. No funcionaban mal pero en esos años me decoloraba día sí y día también, y en un pelo tan hecho polvo, estos champús básicos y sencillos eran como no echarse nada. Tocaba optar por marcas mejores y productos de cuidado intensivo.
Llevo sin tocar mi color negro desde 2023, cuando me hice la última decoloración. Actualmente mi cabello está sin sequedad ni problemas y es un gustazo tenerlo así, no como cuando lo llevaba achicharrado y como un estropajo por las decoloraciones. Supongo que por eso me ha funcionado tan bien este champú familiar de LIDL. Lo compré la semana pasada, estaba de oferta y quería compararlo con mis actuales champús.
Promete suavidad y brillo y se indica para todo tipo de cabello. Lleva aceite de almendras dulces y extracto de vainilla, y me alegró ver en los ingredientes que tiene siliconas: esto ya era una cierta garantía de que el pelo me iba a quedar suave y brillante. Bonito color vainilla, bastante líquido, hace mucha espuma y huele bien y muy delicado a vainilla y almendra.
No me fiaba (pensaba usarlo como jabón de manos), y resulta que me dejó el pelo super bien. Luego me puse la mascarilla Karseell. Con tan buen resultado incluso pensé "¿para qué gasto dinero en champús de marcas buenas, si ahora resulta que hasta el típico familiar de 1 euro me va bien?". No digo que sea igual que cuando uso Shiseido, TIGI, Revlon Professional y similares. Pero teniendo el pelo sin problemas, como champú sencillo para limpiar y ya, va estupendo (siempre acompañando después de acondicionador o mascarilla). Recomendado para cabello virgen, o normal y no estropeado. En caso contrario mejor irse a champús que ofrezcan cuidado más intensivo, nutrición y reparación.
De todos modos, no descarto dejarlo como jabón de manos. Funciona y ha molado como experimento de volver a probar champú familiar, pero sinceramente, prefiero mis marcas habituales. Y no tienen que ser necesariamente profesionales o "pijas": me basta con Sunsilk, Elvive, Garnier y todas esas. Pero desde luego, tras esta experiencia ya no me cierro a los champús familiares.
Contiene un litro y cuesta 1.29 euros en LIDL (salió a 75 céntimos con descuento).
NOTA: 9 / 10
Junto a mis champús Shiseido y TIGI





