martes, 9 de febrero de 2016

Obsesión Azabache: oda al cabello negro azulado o ébano


Alguna vez me surge la idea de aclarar el pelo, pero inmediatamente recuerdo cuánto me chifla el negro intenso y se me pasa.

Es el color que más me gusta para mí. La inmensa mayoría de mujeres eligen el rubio a la hora de teñirse, seguido de castaños y en menor medida rojos. Siendo el negro el gran olvidado debido a su injusta fama de "envejecedor" y "efecto Morticia", cuando es un tono de tinte que a la que le queda realmente bien, eso es una PASADA.

Concretamente me declaro fanática del negro azulado. Bajo la mayoría de luces se ve negro tal cual y el azul solo es visible a la luz del sol y bajo algunas iluminaciones, pero cuando se ve, PRECIOSO es poco. El negro puro o azabache aunque también es espectacular me lo he dado pocas veces: prefiero el azulado. Ese increíble reflejo azul / plata y brillo extraordinario me pueden. Al sol y bajo ciertas luces muestra tal brillo que tengo fotos donde mi pelo se ve literalmente plateado. Me encanta.


Del negro me gusta que combina 100% con mis rasgos árabes, cejas negras y piel dorada clara. La gente siempre se sorprende cuando digo que me tiño, pues parece completamente mi colorSin duda influye que tengo "cara de morena" y que mi pelo ya es oscuro. Y es que, el mejor color de tinte es el que pasa por natural tuyo. Por eso ya me dejé de cambios de look y aclarar el cabello para no estar ni la mitad de guapa, así que ahora prefiero ser fiel a la naturaleza y mantener mi cabello oscuro: únicamente lo resalto tiñéndolo de negro.

Especialmente me entusiasma del negro intenso lo genial que queda con mis tonos favoritos de maquillaje: rosas, violetas, morados, azules, grises, cobres, negros, metálicos... Y melena ultra-negra + labial rojo = ¡¡sexy que te mueres!!. Si bien lo bueno del negro es que combina perfecto con cualquier tono de maquillaje o ropa. Con el maquillaje es increíble: ¡todo destaca muchísimo más!, por ejemplo los colores y ahumados intensos quedan fabulosos a juego con este color de pelo.

Otra enorme ventaja para mí es que es el tono más fácil de conseguir y mantener. Cuando me he teñido de claro yo misma o en peluquerías era un sinvivir en el sentido de que nunca sabía cómo iba a quedar el color: que si al final no me gustaba (la inmensa mayoría de veces), que si había quedado desigual por zonas y llevaba el pelo horrible en varios tonos, colores raros... por no hablar del horripilante naranja. En cambio, con el tinte negro nunca hay "sorpresas", tapa todo y siempre sabes que va a quedar un negro 100% perfecto y uniforme en la totalidad de la melena.

Para colmo, las decoloraciones y tintes claros EXTERMINAN mi cabello. Habrá mujeres con más suerte y no se les fastidiará tanto, pero en mi caso, decolorar es sinónimo de quedarme el pelo para tirarlo a la basura: quemado, chicloso, pierde el liso y la forma, se rompe con mirarlo, sequísimo y sin rastro de brillo o suavidad, HORRIBLE a la vista y al tacto. Y aparte de la depresión por verlo tan hecho polvo tengo que invertir un montón de tiempo y dinero reparándolo ¡y cortarlo un montón!. No me compensa nada aclarar, así que mil veces mejor negro, suavísimo, nutrido y con brillazo y cero problemas, que aclarado, reseco, roto, quemado y que en lugar de cabello parezca un fardo de paja. 

Siendo morenas los tintes claros deben retocarse con mucha frecuencia, con el destrozo que eso supone para el cabello. En cambio, el negro no machaca al no tener aclarante -amoniaco sí pero en cantidad ínfima, y están los baños de color que directamente no lo contienen, y también puedes rebajar el agua oxigenada o comprarla de 10 volúmenes: la más baja y la que menos daña-. Comprobado: a mí lo que me destruye el pelo es aclararlo, mientras que ya puedo darme negro todos los meses, que no se me daña nada.

Enorme ventaja: cuando lo mantengo negro siempre lo tengo bien y eso hace que no necesite gastar dinerales en caros productos de peluquería, ya que con los baratos de supermercado ya se me queda el pelo genial. Siempre que he comprado champús y mascarillas profesionales fue para intentar recuperar mi cabello recién destruido por decoloraciones. Pero si no toco mi color oscuro mi pelo es el más facilón y agradecido del mundo, y ya debe ser maaaaaalo un producto para que no me funcione.

Otra gigantesca ventaja -yo diría que la que más- es que mi cabello lavado y secado al aire ya se queda con forma bonita (muy liso y medios-puntas onduladas). No necesito usar secador, planchas, productos moldeadores, nada de nada. La comodidad que ésto aporta es indescriptible: no tener que depender de ningún aparato ni producto ni tener que tirarme dos horas arreglándome el pelo, y que con solo lavarlo y peinarlo ya quede bien. Eso sí: como decolore, adiós. El cabello pierde completamente la forma, se queda tieso, pasa a tener el típico "rizo" horroroso de pelo quemado... Y ahí sí tenía por narices que dedicarle tiempo y alisarlo, ondularlo, rizarlo: cualquier cosa para esconder su aspecto destrozado. Otro motivo por el que la inteligencia me dicta no aclarar mi cabello, y así mantenerlo liso y super manejable.

Y una vez te tiñes de negro te olvidas hasta el siguiente retoque, el cual puedes alargar si como en mi caso, el tono natural ya es oscuro. Aparte de que es el color que mejor me queda, con el negro no vivo esclava de raíces, mechas, matizadores, productos caros, aparatos moldeadores, colores feos ni daños en el cabello, ni necesito teñirme en peluquería ni me resulta un esfuerzo de tiempo y dinero: llevar la melena en mi adorado negro azulado solo me supone 5 euros mensuales o menos, y los 5 minutos que tardo en teñir. En cambio, cuando he llevado el pelo claro siempre me ha supuesto una esclavitud.

Para mí el negro es sinónimo de COMODIDAD TOTAL e ir a lo seguro, tanto a la hora de verme yo guapa, como para mantenerlo y cuidarlo.

Otro punto es que el tinte negro intenso disimula enormemente el cabello dañado y le da un aspecto sanísimo: cada vez que terminaba con el pelo frito por decolorantes y tintes rubios, cuando volvía al negro azulado era como estrenar melena nueva. Menudo brillo. 

Mención especial cuando tenía que decolorar mis cejas casi cada semana para llevarlas armónicas con tintes más claros. Es curioso, pues mi pelo natural es castaño oscuro pero mis cejas son negras. Y al aclararlas perdía muchísima expresión en mi mirada. En cambio, con el pelo negro y manteniendo el negro de mis cejas no solo estoy infinitamente más favorecida y natural, sino que también me olvido de ese follón.


En términos estéticos y siempre y cuando el pelo esté sano y cuidado, el negro potente es con diferencia el color de cabello más BRILLANTE -ya no digamos el negro azulado-, al ser el tono que más y mejor refleja la luz. El brillazo que da el tinte negrísimo no lo tiene ningún otro color de pelo. Otros tonos de tinte, sobre todo los más claros, eliminan el brillo del cabello y lo dejan mate y sin vida, mientras que el negro hace todo lo contrario: potencia el brillo a saco. Reitero: si el pelo está bien cuidado y en perfecto estado.

Aporta infinita fuerza al rostro potenciando y realzando al máximo los rasgos y los ojos: si se tienen ojazos, piel perfecta, cara muy guapa... no hay color de pelo que los destaque más que el negro. Intensifica y marca los rasgos guapos a lo bestia y da muchísima intensidad y personalidad al rostro. Además de otorgar un aire muy elegante, poderoso, imponente y misterioso y a la vez salvaje, exótico, sensual y morboso (recalco eso último: da muchísimo morbazo a la cara y como los rasgos acompañen ni te cuento). Una melena ultra-negra y brillantísima es espectacular e incomparablemente sexy, y si eres muy guapa es un color de pelo que queda soberbio.

Y no es poca la gente que ha alabado mi negro azulado, pues no es un color que se suela verEl pelo negro es como el rubio en el sentido de que de forma natural lo tienen muy pocas mujeres: la diferencia es que hoy vas a cualquier sitio y rara es la que no va teñida de rubio, con mechas, balayage, etc y en definitiva con el cabello aclarado, mientras que de negro nos teñimos cuatro contadas. Otra cosa es que la gente tienda a llamar negro a castaños oscuros: ni siquiera las asiáticas suelen tener el pelo negrísimo como se cree, siendo en realidad un castaño oscuro que no llega a ser negro. Y el color de pelo característico de los españoles no es negro sino castaño. Por eso, quien piense que el negro es un color de pelo soso o corriente, qué equivocado está.


Respecto a esa absurda leyenda de que el tinte negro es "choni": partiendo de que el negro es el color de cabello más sobrio y elegante, lo que da aspecto chabacano a una mujer no es el color de pelo sino todo el conjunto: si llevas una estética "Mujeres y Hombres y Viceversa" de la cabeza a los pies y combinada con forma de hablar a lo Belén Esteban, vas a resultar choni vayas teñida de negro, de castaño, de rubio o de púrpura. 

En vulgaridad y fealdad capilar para mí la palma se la llevan los típicos "rubios" made in Spain amarillo pollo artificiales, bastos y requemados. Pero una melena negra cuidada y brillantísima es lo más alejado del chonismo.

Yo me tiño de negro azulado todos los meses y me parezco a una choni en el blanco de los ojos. Si se sabe llevar, acompaña a los rasgos y no vistes ni hablas como una arrabalera, no hay color de pelo más elegante y sofisticado.


Y me da la risa cuando dicen que el tinte negro envejece, pues en mi caso es todo lo contrario: es el tono con el que más guapa estoy y el que más chispa, luminosidad y frescura aporta a mi rostro. Si ya eres morenaza el tinte negro nunca te envejecerá ni quedará mal, al contrario: destaca, realza e ilumina la belleza morena / exótica.

Con mi cabello oscuro soy yo, y mi expresividad y fuerza de la mirada son infinitamente superiores a cuando me teñía de tonos más claros, la mayoría de los cuales aparte de quedarme poco o nada naturales me desdibujan los rasgos dejándome anodina y sosa -reitero lo de las cejas aclaradas: eso sí que me envejecía-. Me ponía rubia creyendo que iba a estar divina de la muerte ¡y resulta que me apagaba los rasgos! (por no mencionar el pelo masacrado). Mientras que con el negro mi cara luce mil veces más guapa, joven, natural, llamativa, expresiva y sexy que cuando he ido teñida de tonos claros. Y he tenido que enseñar el DNI a compañeros que no me creen cuando les digo mi edad y que me echan muchísimos años menos, así que por mi parte, ese mito de "tinte negro = envejece" se cae totalmente.

No se puede generalizar: depende de cada persona. Al igual que esa teoría de que el tinte negro echa años, se cree que teñirse de rubio siempre rejuvenece y favorece, cuando NO es así. Uno de tantísimos ejemplos (aparte de haberlo visto en mi persona) es la actriz Laura Prepon: de rubia es totalmente insulsa, no destaca y aparenta más edad, mientras que con el pelo negro como en "Orange Is The New Black" está cañón. 


O Kim Kardashian, que con su pelo negro es un espectáculo y cuando se lo aclara pierde lo infinito, aparte de que le queda horrendo y falsísimo. Es lo que pasa con muchas morenazas que se empeñan en ser rubísimas: creen que van a transformarse en Candice Swanepoel, cuando luego ves a la mayoría y habría sido mejor que se hubieran estado quietecitas con el tinte. El rubio es precioso (refiriéndonos a los rubios finos y naturales, no al amarillo frito poligonero, "rubio maruja" o "rubio español"). Pero para que quede fantástico hay que tener unos determinados rasgos, y si no los tienes no hagas el rídiculo y quédate con tu moreno natural, que a buen seguro estarás más favorecida y encima no destrozarás tu pelo.


En cuanto a que el negro envejece, ahí tenemos por ejemplo a la maravillosa actriz iraní Shohreh Aghdashloo, quien a sus más de 60 años conserva su pelo negro y le favorece infinitamente. No la imagino con ningún otro color. O Monica Bellucci, que ya no cumple los 50 y sigue diosa con su cabello oscuro. O la bellísima María Pineda (Que En Paz Descanse) con esa melenaza negra que tenía.


Al igual que el rubio o el rojo, es cierto que el negro no queda bien a todo el mundo y hay mujeres teñidas de negro que estarían más favorecidas con tonos más claros. Pero si por ejemplo eres la típica morenaza estilo andaluz o árabe y tienes la suerte de que el negro te siente ideal, eso es una maravilla.  

El castaño oscuro no me iría mal -es mi tono natural-, pero me parece un color muy soso para mí. Soy de extremos: o claro o muy muy oscuro, y antes que llevarlo castaño lo prefiero negro negrísimo, infinitamente. 

A veces apetece cambiar y he llevado todos los tonos de pelo, pero como el negro no me sienta ninguno. Como decía al principio: es decolorar y aclarar mi cabello para no estar ni un tercio de guapa que con el negro intenso, así que siempre volvía enseguida a teñir de ese color (gasto de dinero estúpido aclarando y de regalo pelo destrozado). Por eso ya no lo cambio por nada. Amén de su inmensa comodidad y resto de ventajas que he mencionado.

Pautas para que el tinte negro luzca divino: aquí.
Cuidados para el pelo teñido de negro: aquí.
Numeraciones a la hora de comprar tinte negro ébano o azulado: aquí.
Tinte negro ébano o negro azulado, cual elegir: aquí.
Sobre la manía de llamar "negros" a cabellos castaños: aquí.
En la sección "Obsesión Azabache", varias entradas sobre maquillajes ideales para cabello negro, tintes, cuidados, etc...