miércoles, 27 de mayo de 2026

Champú y acondicionador Diamond Gloss - Nivea

De Nivea he tenido varias cosas a lo largo de los años para rostro y cuerpo, y generalmente todo muy bien. Pero nunca había usado productos Nivea para cabello, y menudo "estreno". 
 
Son el champú y el acondicionador Diamond Gloss. Descatalogados y de importación, los envases están en alemán. Con partículas de diamante (jajaja), aceite de rosa y suero de brillo. Prometen brillo, nutrición y suavidad, así como limpieza delicada.
 
Serían de esa época y cómo no, indican que son veganos, sostenibles, reciclables, sin siliconas, que cuidan el medio ambiente y toda la matraca. Por suerte ya parece que la moda se está desinflando y cada vez se ven más cosméticos como antes: centrados en detallar sus beneficios, el aspecto cosmético en sí, en lugar de únicamente proclamar a los cuatro vientos que son el Capitán Planeta. Ídem: antes costaba encontrar productos capilares con silicona, pero ahora las marcas están volviendo a hacerlos y menos mal. Es que es lógico: ¿quién quiere llevar el pelo como un mocho de escoba usando productos "naturales", cuando las siliconas lo dejan infinitamente suave y brillante?.
 
Hay champús, acondicionadores y mascarillas sin siliconas que me han funcionado bien o muy bien, pero no es la norma y siempre los preferiré con cuanta más silicona mejor. Lo he dicho mil veces: me da igual que sea efecto óptico y prefiero verme el pelo ultra brillantísimo (que el negro reluzca), mega suave, el liso mucho más pulido y tardar escasos segundos en desenredarlo gracias a las siliconas, a usar productos "sin" y que parezca un nido de cardos. Aparte, jamás uso secador ni plancha ni nada, y al dejarlo secar al aire se queda mucho mejor si lo he lavado con productos con silicona. Algunos llegan a proporcionarme tal nivel de liso pulido, que parece que he utilizado plancha.
 
Estos de Nivea son de esos productos "sin" que no me convencen. No dejaban el pelo mal pero se echaba en falta mucho más brillo, suavidad, pulido y facilidad al desenredar (vamos, lo que me dan las siliconas). Acabaron en la basura.

Costaron 1.95 euros cada uno en Action. Había otras gamas diferentes e igual me habrían funcionado mejor que la Diamond Gloss, a saber.

Aunque haya productos "sin" que me van bien, a raíz de decepciones que he tenido últimamente y tirar varios a la basura, ya me he cansado y a partir de ahora procuraré evitar productos capilares sin silicona. Excepción: japoneses, como unos que tengo que no llevan siliconas y me dejan el pelo fenomenal, como si las tuvieran.

NOTA: 4.5 / 10