lunes, 9 de julio de 2018

Sobre comprar maquillaje de imitación


El otro día me regalé un producto con el que llevaba tiempo soñando: la increíble y espectacular paleta de sombras Desert Dusk de Huda Beauty (ninguna foto o vídeo hace justicia a lo alucinante que es en persona). La he comprado como adelanto a mi cumpleaños pero sobre todo por haber aprobado unas asignaturas "heavy metal", y por supuesto, porque me enamoró hasta el infinito. Ya la comentaré.

Su elevadísimo precio -¡65 eurazos!- hace que productos como esta paleta tengan copias baratas que la intentan imitar, y eso me ha hecho reflexionar. Y recalco el "intentar", porque si entiendes de maquillaje comprobarás que las copias se parecen en el blanco de los ojos, por muy "currada" que esté alguna. Colores, acabado, pigmentación, textura, suavidad, duración, etc. Hasta los envases se ven pobres. 

Para colmo, estas falsificaciones las fabrican en laboratorios clandestinos bajo condiciones insalubres y con materiales de dudosa calidad: entre los ingredientes de maquillaje de imitación se han encontrado bacterias fecales humanas y de animal, arsénico, pintura, pegamento, cianuro... Por no mencionar las quejas de compradoras al aparecerles ronchas, granos, sarpullidos y demás "joyas". Consultar en Google para más detalles.

No entiendo cómo se puede usar cosmética de imitación y echarse en el cutis cosas que no tienen ni marca y que es el mismo maquillaje de los chinos o peor (si luego pasa algo, a ver a quién reclamas). A mí no me sobra el dinero y en el blog se ve claramente que soy fan del B-B-B: bueno, bonito y cuanto más barato mejor. Pero JAMÁS usaría una copia, y como obsesa del maquillaje puntualmente me puedo dar un capricho y justo es eso: prefiero comprar cuatro cosas caras al año pero auténticas, que cuarenta malas o falsas. No es cuestión de tener más o menos dinero, sino de sentido común.

Quitando los que me hayan regalado, casi siempre que he adquirido cosméticos caros pudo ser tras ahorrar. Y para la paleta de Huda ídem: el que la sigue la consigue y al final reuní el dinero y he podido comprarla. Y fuera copias, y más feliz que una perdiz por haber conseguido esta maravilla.


Mil perdones de antemano, pero comprar maquillaje de imitación solo por tener el producto con el envase y aspecto del original me parece tremendamente CUTRE y un quiero y no puedo (y querer muy poco a nuestro rostro). Además de ser unas mentirosas en muchos casos, ya que más de una pilla la falsificación y la enseña a las amigas o en Internet como si fuera el original: patético. Con la ropa igual, con esos bolsos y prendas con las letras bien grandes de Prada, D&G, Chanel, etc, haciendo creer que llevan los auténticos. Todo sea por aparentar.

Alguien podría pensar que tengo "envidia" de que yo me gaste 65 euros en un producto de maquillaje y otra menos de 10 en el "mismo" -como cuando compré el Gloss Bomb de Fenty Beauty (17 euros) y luego vi la copia por 2-. Y es todo lo contrario: saber que estaría aplicándome un cosmético más falso que un toro verde y que he gastado dinero en eso, es que se me quitarían las ganas de usarlo. Me imagino con la copia cutre de la Desert Dusk: "seguro" que la satisfacción debe ser "igualita" a tener y maquillarse con la paleta original.

Por no mencionar que los productos caros al final terminan saliendo baratos, de lo que se amortizan. Tengo cositas de MAC, Urban Decay, NARS, etc que tienen varios años y aún les quedan unos cuántos más. Al principio me dolía pagar ese dinero pero viendo los resultados y que son productos que te duran la vida, compensa de pleno y por eso prefiero adquirir siempre el original, aunque ahora implique comprar menos maquillaje que antes. Prefiero tener cuatro cosas buenas, que acumular decenas y decenas de pestiños.

Y si no puedes o no quieres comprar el verdadero y no tienes paciencia para ahorrar, compra en marcas económicas, que las hay muy buenas como Maybelline, L´Oreal, Max Factor, Bourjois, Rimmel London, Astor, Oriflame, Revlon, Yves Rocher, etc etc (la mayor parte de mi maquillaje es de esas marcas). Y a mí ya no me gustan pero también están las low-cost como Essence, KIKO, Catrice, Sleek, Deliplus, MakeUp Revolution... Compras barato, al tiempo que te aseguras de tener un producto 100% original y fiable.

Y no solo falsifican a las marcas caras: flipando me quedé el otro día viendo copias de las paletas de sombras Nudes de Maybelline. Si ya es cutre comprar maquillaje de imitación de firmas caras, de un producto que original vale 10 euros ya ni te cuento.

Por supuesto, quien quiera maquillaje de imitación y disfrute usando esos productos: es un país libre. Solo ruego que por favor, luego no cometamos estupideces -lo he visto- como escribir en Internet que mi copia es idéntica o mejor que el original, y que las que se gastan el pastón en el segundo somos tontas. A lo que yo respondo: quien no se consuela es porque no quiere.