lunes, 15 de mayo de 2017

Mi chasco con los esmaltes de MakeUp Revolution (y manifiesto anti-esmaltes naturales)


Últimamente me he ido dando cuenta de que los esmaltes en color beige, carne, nude, rosa claro... ya no me gustan: todos los últimos que he tenido los he acabado tirando, pues me resultaban de un SOSO enorme. En maquillaje facial soy igual de fan de los tonos suaves que de los intensos, pero en las uñas sí necesito siempre colores potentes (que además, son los que más destacan en manos morenas). Los otros pues sí: quedan muy muy discretos... pero para taaaaanta naturalidad, prefiero llevarlas sin pintar. Los únicos tonos claros que me encantan para mis uñas son los plateados y dorados. Pero esmaltes nudes no vuelvo a comprar, al menos en un tiempo. A mí dame azules, violetas, morados, rosas, burdeos, rojos, plateados, dorados, oscurísimos...

-Este lo tiré a la basura. 
-De éste también me deshice (el color me parecía horroroso).
-Y éste. No es tan claro como el resto, pero tampoco me convencía el color. Prefiero rosas más potentes: violetas, morados...
-Más recientemente, éste.
-Y los dos que paso a comentar:

De la británica MakeUp Revolution solo he probado estas geniales barras de labios y dos esmaltes de uñas. Con los segundos no he tenido nada de suerte, ya que los colores pffffffff...

Mi primer esmalte de la marca (foto inferior): me lo enviaron gratis de Maquillalia al hacer un pedido. Anda que menudo ojo tuvieron al elegir el color jejeje, pero bueno; al menos no pagué un duro por él. Ese tono marroncillo claro y super apagado me parecía FEO con ganas: en pieles muy claritas quizá favorezca más, pero en manos morenas peor no podía sentar. No destacaba nada de nada y nunca lo utilizaba. Fue a la basura.

NOTA: 0 / 10

Y mi segundo esmalte de MakeUp Revolution: el tono "Cupid In Disguise". Es un rosa muy clarito con ligero matiz violáceo (foto arriba del todo). No es un tono nada feo, pero lo compré pensando que quedaría mucho más intenso y pigmentado... y no: el "color" apenas se notaba y no destacaba sobre mis manos. Me aburría. Ya digo que para llevar las uñas en tonos tan sosos, prefiero dejarlas sin pintar.

Como esmalte tampoco es que fuera una pasada. Prácticamente transparente; había que dar millones de capas para que se notara algo de color. Y de duración andaba justito, al igual que en cobertura, brillo, rapidez de secado y aspecto uniforme (se le formaban grietas y marcas con enorme facilidad). 

Vamos, que entre unas cosas y otras: menuda joya de esmalte. El otro que tuve de la misma marca, si bien el tono era horrendo, sí era infinitamente mejor en cuanto a calidad.

No llegó a 2 euros en la perfumería, pero evidentemente, no volvería a comprarlo. Aunque no me cierro a repetir con esmaltes de esta marca siempre y cuando elija mejor los colores, y que de calidad me salgan como el marrón.

Lo primordial, ya digo: va a costar que repita con este tipo de colores, sean de la marca que sean.

NOTA: 0.5 / 10