lunes, 10 de abril de 2017

Esmalte de uñas Smart (Iridiscent Violet Blue) - KIKO


Con KIKO no tengo término medio: o sus productos me salen geniales, u horrorosos hasta decir basta.

Un ejemplo: sus esmaltes de uñas. La antigua gama genérica me encantaba y tuve muchos colores. Por desgracia, los han retirado...
Especialmente tremendos me han salido algunos esmaltes de ediciones limitadas, como éstos dos. Echo de menos el rojo vino: me duró más de 2 años y era espectacular. Aunque el holográfico rosa no se quedaba atrás.



En el extremo contrario, tuve tres de la colección Quick Dry y eran increíblemente malos.

Y ha vuelto a suceder; ésta vez con la nueva gama genérica, que sustituye a la anterior.

Son los nuevos esmaltes Smart, los cuales conforman la nueva línea fija de lacas de uñas KIKO. Son de secado rápido y prometen un acabado inmensamente brillante. Su envase es una monada y pequeñito, muy práctico. Hay 48 tonos.
Cuando los lanzaron vi éste y no pude esperar hasta ir a comprarlo. Es el 28 Iridiscent Violet Blue: un brillante y multirreflejos tono mezcla entre azul y violeta: ME ENCANTA. Soy fanática de esa fusión; me chiflan el azul y el violeta por separado, y ese color mezcla entre ambos ya es que me vuelve loca. Me parece un tono muy mágico y evocador, de cuento y fantasía.

Es un tono fantástico pero no volveré a comprarlo, porque como esmalte es MEDIOCRE. Es el típico esmalte aguado que con una o dos capas queda prácticamente transparente, y tienes que dar tres mínimo si quieres obtener un color cubriente e intenso. Y al tener que dar tanta capa se fue gastando a gran velocidad. Se descascarilla con facilidad pasmosa; no dura nada en las uñas. Y el colofón: se me secó en pocos meses, quedando casi la mitad de contenido. Fue a la basura pues era misión imposible pintar las uñas con eso.

Lo del secado rápido es cierto, aunque tampoco es ninguna maravilla y nada que ver por ejemplo con los esmaltes 60 Seconds de Rimmel London, que esos sí que secan en nada.

El color ya digo que me enamora, pero no compensa un esmalte tan malo.

Como el resto de la gama sean igual, madre mía. Es una pena, porque si hubiera salido medianamente bueno, en mi caso este color habría sido compra fija, una y otra vez. Es que no veo esmaltes en este tono... (de hecho, no pongo la mano en el fuego con eso de "no volveré a comprarlo", porque con lo que me encanta este color ya veremos si no pico otra vez).

Contienen 7 ml y cuestan 2.50 euros.

NOTA: 2.5 / 10