martes, 1 de diciembre de 2015

Obsesión por el moreno y bronceados zanahorios: ¡vade retro, Satanás!


Al contrario de lo que impera en el canon actual de belleza, a mí NO me gusta broncearmeNo, no estoy loca.

Por ascendencia árabe poseo un tono dorado que luce genial todo el año, por lo que no necesito utilizar potingues ni tomar el sol para tener buen color. Pese a ello, aunque suene a disparate yo me veo más guapa cuanto más clara estoy. En meses de frío me "blanqueo" y es cuando mejor me veo. 

Muy de vez en cuando vale que utilizo polvos de sol para resaltar mi tono dorado y combinar con maquillajes en tonos tierra. Pero lo que es broncear mi piel => me niego en rotundo.

Alguien podrá decir: "claro, como ya es morena por eso pasa de broncearse". Pues no. Si tuviera la piel blanquita tengo claro que la luciría pues me encanta ese tono en las mujeres, como Dita Von Teese o las actrices de mi venerado cine clásico con sus legendarias y elegantísimas pieles porcelana. 

Me gusta ver mujeres que como yo lucen su tono y no sucumben ante la moda del marrón zanahorio. En mí aborrezco la piel oscura o pensar en alcanzar un "bronceado" como los de arriba: "color" que me HORRORIZA y que ahora está super de moda. Un dorado claro como el de Aishwarya Rai (debajo) es mi tope en intensidad de moreno. Más oscura no me gusta nada la piel del rostro.


Y es que, se ve cada cosa que es para LLORAR. Creen que las embellece, cuando rara es la mujer que con un bronceado artificial y excesivo no se afea y envejece de lo lindo, por no hablar de lo bastos y vulgares que resultan esos "morenos". Recuerdo a una compañera que tuve en la Facultad: teñida de rubio pollo + cutis zanahoria fosforito que se notaba a kilómetros que no era su verdadero tono (hasta lo decían los compañeros). Parecía mayor que yo y de hecho pasé medio curso creyendo que tendría treinta y muuuchos años, y meses después me enteré por unas amigas suyas de que tenía ¡¡¡¡19!!!!. El shock aún me dura.

Los bronceados naturales y suaves son preciosos, pero muchas siguen sin darse cuenta de que una piel artificialmente amarronada echa años a lo bestia. Mientras que un tono algo más clarito siempre va a rejuvenecer, iluminar y favorecer más el rostro, que un "color" como esos.

Pippa Middleton arriba del todo: solo tiene 32 años y con ese "color" aparenta 10 más. Y he buscado cuándo Sonia Monroy -debajo- sacó ese disco y fue en 2003. Teniendo actualmente 43 años, significa que en esta foto apenas pasaba de los 30: yo le echaba 50 perfectamente. Este "color" es que mira que tiene delito.


Otra que tal es Core de "Gandía Shore", que si me dices que tiene 40 años me lo creo, y luego resulta que apenas pasaba de los 20. Pero en el programa, esa piel tan renegrida y estropeada le echaba años que daba gusto. 


Menos exagerado pero igual sucedía con Sara Carbonero. Ahora ya parece que no, pero cuando empezaba a ser famosa tenía la manía de llevar la piel como el tizón. Yo la veo mucho más guapa con su tono natural, más clarita.


O mi modelo favorita: Adriana Lima. Es impresionante de cualquier manera, pero a mí me parece que está más guapa con su color de serie que cuando le untan 200 kilos de maquillaje zanahorio. Por suerte, al igual que Sara ya hace tiempo que abandonó el "amarronamiento".


Ídem con Jennifer López, a la cual veo infinitamente más guapa y joven con su natural dorado suave que cuando la oscurecen tantísimo. Mira que les queda a todas super basto ese "moreno".



Una cosa es broncearse ligeramente, pero me alucina que tanta gente esté empeñada en ponerse TIZÓN: la llevan clara si creen que con ese marrón zanahorio están más "guapas".

Yo ya tengo la piel doradita pero me niego a oscurecerla más: nunca he catado autobronceadores o rayos UVA y SIEMPRE HUYO DEL SOL, y en verano voy cinco veces contadas a piscina o playa (teniéndola a 20 minutos de casa) y cuando voy procuro que jamás me dé el sol en pleno rostro, pese a que use protección solar. Al ser ya morena enseguida cojo color y me pongo negrísimaaaaa, y cuando eso sucede me veo horrorosa. Por eso y por el envejecimiento jamás permito que a mi cara le dé sol directo. Este rechazo no me ha traído desventajas, y está feo que yo lo diga pero hoy poseo un cutis por el que chicas 15 años menores que yo matarían -dicho en persona por ellas-. La genética y vida sana influirán, pero estoy segura de que lo del sol me ha sido determinante también.

Estragos derivados del exceso de sol: riesgo potencial de enfermedades gravísimas (el de piel ya es el cáncer más frecuente en España, y salvo casos hereditarios su causa por excelencia es el abuso de sol), envejecimiento brutal y prematuro, festival de las manchas... Ya se están viendo los destrozos en mujeres mayores y no tan mayores que durante años se excedieron tomando el sol o con las cabinas de bronceado, y hoy ves a incontables mujeres de 50, 40 y 30 años -e incluso de 20- con las pieles hechas polvo, amén de los posibles problemas de salud.

Por todo ello yo prefiero desmarcarme de la moda del bronceado y lucir un cutis natural, claro, liso y bonito; y no artificialmente amarronado, feo y más arrugado que Jabba el Hutt. En verano utilizo polvos de sol para enfatizar mi dorado natural, pero nunca paso de ahí.

Mención aparte para esas burlas ("a ver si te da el sol, que pareces una muerta") y complejo que sufren muchas mujeres por tener la piel muy clara. Pues lo digo yo siendo morena: en una mujer la piel blanquita me parece MIL VECES más bonita, elegante y favorecedora que cualquier cutis zanahorio requemado de los que se llevan ahora. Entre las "fantasmas" y las que llega agosto y parece que se han untado la piel con roña, me quedo con las primeras sin dudarlo un segundo.

La piel doradita (no marrón requemada) es preciosa, pero a ver si muchas se mentalizan de que la piel blanquita también lo es, y nos dejamos de complejos y de salvajadas con el sol / UVA.

A mí que me den estas pieles, y no las de las fotos de arriba del todo. Y repito: soy morena.


Una que nunca ha sucumbido a la moda del zanahorio es la espectacular Pilar Rubio. Siempre ha lucido su tono claro y no ha hecho las típicas locuras con el bronceado, y hoy con casi 40 años puede presumir de un cutis y un aspecto que ya quisieran tener muchas de 20.



SÍ AL BRONCEADO, pero bronceados naturales, finos y bonitos. 

Un bronceado precioso: el de Jessica Alba